Autocoñocimiento

¿Conoces el Método Sintotérmico? ¿puede que conocer nuestro cuerpo, con sus ciclos y cambios, nos haga tener el poder sobre él? Juliana reflexiona sobre todo esto.

método sintotérmico
Collage de Juliana

La información es poder

Recuerdo que mi profesora de Literatura de la universidad nos decía que el control de natalidad le ha significado más poder a la mujer que aprender a leer y el acceso al voto. Sin duda un poco exagerado, pero no es mentira que hace 80 años las mujeres pasaban años embarazadas, lactando y cuidando a sus crías, y, en contraste, muy pocas horas aprendiendo, experimentando o participando en su desarrollo personal o en el de su comunidad. 

Este artículo ofrece una mirada crítica al significado del control de la natalidad desde la perspectiva de un cuerpo ovulador, desde el mío propio, y a través del autoconocimiento. Es una nota sobre cómo el conocimiento se puede convertir en un arma contra el status quo. En particular, hablaré sobre la gestión de la fertilidad y el #autocoñocimiento.

El cuerpo de la mujer es aún, en muchos aspectos, una cuestión sobre lo que la sociedad tiene injerencia y, lamentablemente, potestad. El aborto sería un ejemplo adecuado para ilustrar esa afirmación pero mucho más controversial de lo que busco para esta nota, así que como ejemplo más representativo propongo a La Menstruación. 

Lamentablemente, hoy en día, se sigue ligando a la menstruación a una especie de ‘karma penoso’ por el que ‘sufren’ las mujeres. Pocas veces se habla sobre el privilegio de menstruar, la alegría por la cantidad y la calidad de sangre, y la emoción por un nuevo ciclo regular. 

Sin embargo, el ciclo menstrual, poco a poco, está entrando en una etapa de visibilidad social. Se comienza a hablar de Licencia Menstrual, o ‘días femeninos’ en el sector corporativo (Discusión en Colombia), aparecen debates sobre el impuesto de los productos menstruales (Discusión en Panamá), y se revisan los problemas ambientales ocasionados por el descarte de los productos de higiene (Opinión de National Geographic), etc. Pero más pertinente aún para esta nota es la conversación que se genera entre el ciclo menstrual y la persona que menstrúa. 

La regla, la menstruación, el período, el mes o la luna son una forma de lenguaje que comunica sobre el estado del cuerpo. Puede hablar sobre problemas de salud que se manifiestan en forma de dolores, irregularidades en el color de la sangre, cantidad del sangrado, y hasta en la ausencia de la ovulación; así como también puede hablar sobre lo sano y equilibrado en el que se encuentra el cuerpo en un momento dado. 

Existe una especie de traductor simultáneo que permite interpretar y entender este idioma. Se llama el Método Sintotérmico, o FAM por sus iniciales en inglés: Fertility Awareness Method, lo que literalmente se traduciría al español como Método de Conciencia sobre la Fertilidad.

Lo primero que se debe decir sobre este método es que este NO es el método del ritmo. Es un método basado en la ciencia para reconocer la información que un cuerpo ovulador comunica en las diferentes etapas del ciclo menstrual. A diferencia de algunos métodos anticonceptivos, este necesita que la persona que ovula se involucre de lleno en los procesos de reconocimiento, en su lenguaje, y es por ello que este método se aprende mejor de la mano de una persona certificada como educadora del método sintotérmico. 

Existe una red de educadoras certificadas sobre este método, se llaman “Sintotérmicas en Red” (@sintotermicasenred) y ellas definen al método como: 

“/…/ una herramienta de gestión de la fertilidad y monitoreo de la salud general. Es un sistema estandarizado de autoconocimiento, basado en conceptos básicos de la fisiología reproductiva. Se trata de la observación y el registro diario de biomarcadores científicamente comprobados: fluido cervical, temperatura corporal basal y cambios en el cérvix para determinar cuando estás fértil y cuando no”.

El método ‘desestabilizador’

Hay personas que consideran las fronteras geopolíticas como señal de poder, autoridad y hasta de libertad. Existen también aquellos que consideran que el cuerpo de la persona que ovula tiene límites que la misma persona dueña de su cuerpo no puede traspasar. 

Este grupo de personas califican al autoconocimiento como una renuncia a la ciencia, una rebelión contra el establecimiento y un atentado contra estructuras de poder (léase contra la industria farmacéutica, la medicina occidental, la industria petrolera, el patriarcado, el capitalismo, el consumismo, etc.) así que hablar de un método donde la persona aprende a decodificar el mensaje que anteriormente solo un médico especialista podía ‘descifrar’, o limita la necesidad del consumo de una (o varias) pastillas, es casi lo mismo a comenzar una revolución. No es de extrañar que este método produzca rechazo y desconfianza no sólo en el sector médico sino también en las personas que menstrúan. 

Yo practico el método sintotérmico desde hace dos años, y fue sólo cuando fui al ginecólogo por primera vez desde que aprendí a usar el método que me di cuenta que era un acto altamente desestabilizador. Llegué a la consulta y le conté al médico lo que me estaba pasando con gráficos, detalles de mililitros, posición cervical de los últimos 10 ciclos, y las características y tendencias de mi moco cervical (hay que des/terrorizar y re/apropiarse de ciertos términos para sentir mayor control, y por qué no, orgullo sobre el conocimiento de nuestros ciclo). El ginecólogo me respondió que ahora existía la tecnología para hacer lo que yo estaba intentando hacer desde casa, y que esa tecnología la tenía él.

Cambié de doctor y fuí a uno más ‘natural’, cuando le dije que estudiaba el método sintotérmico pareció entender a lo que me refería pero no confió en mi conocimiento, de hecho me dijo que tratar de aprender sobre el cuerpo y los ciclos “muchas veces confunde a las mujeres”, sin embargo no se sintió tan amenazado como el primer doctor así que decidí continuar con él. 

Algo similar ocurre con algunos familiares y con ciertas amistades, para ellos soy la hippy del grupo, pero además soy ‘la que se cree todo lo que lee en Google’. Así que este lenguaje lo he estado aprendiendo de manera clandestina y navegando contra la corriente del estatus quo. Imagino que esta sensación de querer acceder a algo que siempre ha debido ser mío no está lejos a la sensación de querer parar de tener [email protected], o querer tener un rol activo en temas de desarrollo personal o social. 

Por suerte (y quizás como producto de muchas guerras, muchas vidas perdidas) el concepto de fronteras, desde las políticas-territoriales hasta las fronteras de los cuerpos, es un tema que se empieza a cuestionar. En el caso de La Menstruación y la salud del cuerpo ovulador, no me cabe duda que el mejor camino para eliminar fronteras corporales es la promoción del autoconocimiento a través de métodos como el Sintotérmico.

Estos esfuerzos de autoconocimiento brindarán herramientas, la voz y el lenguaje, para articular un cambio social y cultural; un cambio sobre la percepción del poder, es decir, un esclarecimiento sobre dónde reside, y siempre ha residido, el poder.

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