El roce de mis labios

Una Frida siente incomodad en su vulva por el tamaño de sus labios, le da complejo y no sabe si lo que le pasa es normal. ¡Marta, una de nuestras sexólogas, va a su rescate!

roce_mis_labios
Ilustración de Valeria Diaz
¡Hola! Se trata de que nunca (como supongo que le pasará a la mayoría de las chicas) hasta hace unos dos años, me había fijado ni en la forma, ni el tamaño de mis genitales. Una vez me empecé a fijar, noté y pensaba que los tenía más grandes de lo que debería, cosa que me ha provocado incluso dolor al llevar la ropa ya que la zona se «pellizca», por así decirlo.Esto último siempre me preocupó, ya que me causa (sobre todo antes) incomodidad en la calle, donde tengo que cohibirme más.Desde que lo descubrí me entró bastante complejo, ya que me parecía feo e incómodo, y nunca he visto a ninguna chica con los mismos síntomas (porque si me provoca dolor en la calle, me alivia bastante colocar los labios mayores de forma que cubran bastante mejor los menores, para que no rocen, y obviamente no lo puedo hacer en cualquier sitio).Mi miedo es que con el tiempo sean aún más grandes, y también he leído que se ponen oscuros con el roce… 

Hola, Frida!
Gracias por animarte a escribirnos, espero que con mi respuesta te ayude en algo.
Por un lado vamos a partir de qué hay tantas vulvas diferentes como mujeres. No son todas iguales a pesar de lo que la normatividad nos muestra.
A los labios yo prefiero acogerme al cambio de los últimos tiempos y llamarlos externos e internos porque la realidad es que lo de mayores y menores lleva a confusión ya que no siempre es así su tamaño.
Hay vulvas en las que los labios externos sobresalen más que los internos, hay otras en las que sucede al contrario y también las hay en las que prácticamente no hay diferencia.
Sobre el color, esto es como el de los pezones, varían desde un vamos a llamarle ‘rosa clarito’ hasta un marrón más oscuro que a veces llega a ser púrpura.
Hay personas muy morenas de piel que tienen vulvas claras y viceversa.
El color, además, va cambiando. Una vulva en fase de excitación cambia de color frente al estado de relajación porque se concentra más sangre en ella.
También, si padecemos alguna alteración o enfermedad o con cambios hormonales, puede cambiar de color y ¿puede oscurecerse con el tiempo como habías leído? Sí. Peeeeero también puede aclararse. Suceden ambas cosas.
Por eso te propongo a qué cotillees proyectos como el de The vulva gallery en Instagram (https://instagram.com/the.vulva.gallery) para que veas la cantidad de opciones que existen. Y todas son correctas.
Si, a pesar de ello, es algo que realmente te causa dolor y te imposibilita la vida normal, existen operaciones como la labioplastia que supone una cirugía en la que se ‘recortan’ para que me entiendas. Como siempre una cirugía que no carece de sus posibles dificultades cómo perder sensibilidad entre otras.
Te animo a que te acerques a tu vulva desde el amor, apreciando las diferencias que la hacen única y que, desde ahí, desde ese cariño y cuidado, valores si realmente necesitas hacer algo por modificarla o no.
Un besito!
Marta García Peris 

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