Soneto menstrual

Ingrid nos regala un soneto con el que recorre cada una de las fases del ciclo menstrual.

Ser mujer: como nos sentimos durante nuestro ciclo menstrual
Ilustración de Shana Rey
Estoy abultada hecha polvo rendida.
Derrama sangre mi matriz hinchada,
folículo grana, vida esbozada
y termina mi fase alicaída.

Doce horas, yo feraz y aleonada.
Oportunidad fértil concedida:
Soy libidinosa, sensual y efluida;
me siento ligera, bella, alada.

Cuerpo lúteo: mi cuerpo generoso
y mis senos tersos como hormonales.
Se preparó mi endometrio valioso

y tras media lunación no hay señales,
mi útero está vacío e inoficioso.
Final de uno de mil ciclos menstruales.

Análisis literario del soneto menstrual

Primer cuarteto: Fase folicular

"Estoy abultada hecha polvo rendida.
Derrama sangre mi matriz hinchada,"

El día 1 de nuestro ciclo comienza con la llegada de la menstruación. Todas somos y sentimos diferente, pero casi me atrevo a declarar, en nombre de todas, que no es nuestro día favorito.

La menstruación -el desprendimiento del endometrio- se desencadena tras una caída en los niveles de estrógeno y progesterona si el óvulo liberado el ciclo anterior no fue fecundado, es decir, si no estamos embarazadas. Por norma general nos sentimos cansadas, incómodas, con el vientre inflamado y sangramos. La duración del sangrado es variable, pero suele durar entre 3 y 5 días.

 "folículo grana, vida esbozada
y termina mi fase alicaída."

A partir del final de la menstruación hay un incremento progresivo de estrógeno y de hormona folículoestimulante que, como su nombre indica, estimula al ovario en el desarrollo de varios folículos -cada uno contiene un óvulo- de los cuales sólo uno será el que prolifere y de lugar al óvulo de ese ciclo. Así termina la fase folicular.

Segundo cuarteto: Fase ovulatoria

"Doce horas, yo feraz y aleonada.  
Oportunidad fértil concedida:
Soy libidinosa, sensual y efluida;
me siento ligera, bella, alada.
"

El final de la fase ovulatoria lleva de la mano un pico en los niveles de hormona luteinizante y folículoestimulante. Ésto desencadena la rotura del folículo y por ende la liberación del óvulo (ovulación). Algunas de nosotras somos capaces de sentir ésta liberación en forma de cierta incomodidad/ sensación en lado del «ovario liberador».

El flujo vaginal se vuelve más abundante, transparente/ blanquecino y elástico que en el resto del ciclo. Aunque no todos los ciclos son idénticos, como norma general recuperamos la energía y nos sentimos activas y exuberantes.

Aumenta la líbido y la autoestima, nuestro cuerpo se prepara para la reproducción. El óvulo podrá ser fecundado por unas 12 horas tras su liberación, ésta es la mayor ventana de fertilidad que tendremos durante el ciclo.

Primer terceto: Fase lútea

«Cuerpo lúteo: mi cuerpo generoso
y mis senos tersos como hormonales.
Se preparó mi endometrio valioso
«

En ésta fase, el folículo roto que liberó al óvulo pasará a formar una estructura denominada cuerpo lúteo, que se establece en el mismo ovario. El cuerpo lúteo segrega estrógeno y progesterona -conocida como hormona del embarazo- que preparan el endometrio desarrollando el revestimiento del mismo. Esto favorecería la supervivencia y desarrollo de un posible embrión implantado en el endometrio tras la fecundación.

El estrógeno y la progesterona también son responsables de un aumento de la temperatura corporal en estos días, aunque por norma general no somos conscientes de ello. Además de originar, en algunas mujeres, sensación de hinchazón, dolor, sensibilidad y tensión en los senos.

Segundo terceto: Fase lútea sin fecundación del óvulo

«y tras media lunación no hay señales,
mi útero está vacío e inoficioso.
Final de uno de mil ciclos menstruales.
«

El ciclo lunar -lunación- tiene una duración de 29.5 días. Si tras 14 días desde la liberación del óvulo, éste no ha sido fecundado por un espermatozoide, nuestro cuerpo se preparara para un nuevo ciclo.

Algunas mujeres sentimos lo que generalmente es conocido como síndrome premenstrual. Cada mujer es diferente, pero comúnmente solemos padecer dolor de cabeza, cansancio, dolor de articulaciones, incremento del acné y variaciones en nuestro sistema digestivo.

La implantación de un embrión en el endometrio (embarazo), generaría la producción de la hormona gonadotropina coriónica, que iniciaría una señal química para evitar el desprendimiento del revestimiento endometrial (menstruación). En éste caso la fecundación no ha ocurrido, por lo tanto los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen para terminar empezando de nuevo: día 1, la menstruación.

Nadie dijo que fuera fácil condensar la complejidad de un ciclo menstrual y nuestras emociones en catorce versos endecasílabos con rima consonante… espero haber estado a la altura.

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