El poder de las palabras

Reflexionemos sobre hasta qué punto nos afectan las palabras.


Ilustración: Inés


La rana es un animal curioso. La naturaleza le ha dotado de aquellas herramientas necesarias para adaptarse, para ser parte de su entorno. Y lo que la ocurre, es que debido a sus habilidades pierde el norte y se diluye, deja de ser ella misma, deja de sentir el peligro a su alrededor, se deja llevar hasta tal punto por sus circunstancias, que es capaz de dejar que su entorno acabe con ella antes de abandonarlo… ¿Te suena? A mí me recuerda a la reacción de muchas mujeres en casos de violencia machista, o en la reacción de muchos hombres que prefieren vivir amargados toda su vida a plantearse cambiar ese entorno que les hace tanto daño.

Ya ves, ¿que la quieres cocer? Pues a fuego lento, despacito. Sin que se entere. Usemos la capacidad de adaptación de los seres para manejarlos. Y lo mismo nos ha pasado a las personas durante siglos. Nos han programado, metódicamente, generación tras generación hasta nuestros dias. Días extraños, en los que contamos con los profesionales más válidos y formados, y una tasa de paro que ralla lo absurdo.

Tenemos acceso prácticamente ilimitado a cualquier tipo de información… Sin embargo, ni sabemos buscarla, ni sabemos contrastarla, así que nos creemos todo lo que nos cuentan o leemos a pies juntillas, pensando: si lo dicen en la tele, será verdad.  El papel de los medios de comunicación nos ha hecho sentirnos conectados e informados. Sin embargo, sufrimos una programación ridícula que nos llega por medio de la manipulación de dicha información: desinformación. Nos dicen lo que quieren que oigamos, nos manipulan sin piedad, y nos dejamos. Porque es mucho más sencillo vivir con la cabeza gacha que echarle valor a la vida y afrontar nuestros pensamientos, trabajar en nuestro ser, en nuestros valores.

Nadie se pregunta por qué existen las feministas. Aceptamos, yo la primera, que son una panda de histéricas que sacan de contexto las idas y venidas de las palabras, de los conceptos y los pensamientos. No nos damos cuenta de que las palabras configuran nuestro pensamiento, el cual configura nuestra realidad. Hasta que Proyecto Kahlo entró en mi vida, yo era antifeministas. Pensaba que eran unas radicales que pedían estar por encima del hombre, llegando en casos incluso a humillarle para hacerle sentir lo mismo que las mujeres han pasado durante siglos. Jolines, hasta qué punto una puede equivocarse de pensamiento. Lo cierto, nos guste o no, es que vivimos una realidad machista. Tan machista que aún existen profesiones (como la mía) en la que ser mujer es taaaaan raro…

But I´m a Nice guy // Pero soy un buen tio

Ninguneamos sin piedad el poder de lo que se dice, de lo que se piensa.  Nos hablan de holística y nos quedamos con cara de pez. Pero es fundamental ser capaz de ver el todo para comprender el motivo por el que el poder de la publicidad, de los medios, nos tiene en bandeja. No somos conscientes de la verdadera envergadura de su poder, si no somos conscientes de los problemas físicos y psicológicos que pueden llegar a causarnos. Anorexia, bulimia, depresión, rechazo del cuerpo, problemas de autoestima, frustración…

No somos conscientes de cómo el capitalismo extremo se ha instaurado en nuestras vidas, haciendo que dejemos de pensar en ser felices para ser propietarios. La única manera de que te sientas bien con tu esclavismo elegido es que tengas el suficiente dinero para comprarte aquello que te hace sentirte un poco menos [email protected] La recompensa material está muy por encima de la recompensa real que puede darte crear tu vida, a partir de tus propios sueños y permitiendo que sólo aquello que realmente te importa configure tu vida y tu realidad. No nos damos cuenta, pero en nuestra mano está el cambiar nuestro estado de ánimo, incluso, nuestra realidad. ¿¿No me crees?? Haz la prueba: deja de ver la tele una temporada, empieza a buscar tu propia información, aprende a contrastarla y a crear tus propios pensamientos sobre los temas que te interesan o preocupan. Empieza con lo pequeño, con la palabra. Empieza reprogramando tu cerebro, diciéndole que eres una persona feliz.

Que ya no te importa tener o no tener esto o lo otro.

Que amas tu cuerpo como es, dejando de compararte con nadie.

Que eres libre, de pensamiento y por tanto de corazón.

Que estás [email protected] para afrontar tu vida, dejar de sobrevivir y empezar a ver el poder de la palabra como tu aliado, no como tu enemigo.

Aprende cómo te manipulan para poner barreras que preserven tu ser de las manipulaciones mediáticas. No te dejes llevar por aquello que los demás hagan, sino por aquello que te hace sentirte feliz y [email protected] Se [email protected] contigo [email protected]… ¿¿Sabes una cosa?? La muerte llega. Si, ahí está, esperando que bajes la guardia para que se te pase la vida. No dejes que tu tiempo se consuma sin llegar a amar cada palabra que salga de tu boca. Así es como [email protected] empieza a amarse a sí [email protected]

[email protected] Fridas y Kahlos, deseo de todo corazón que las palabras inunden vuestra mente y que os ayuden a convertiros en aquello que queréis ser: seres completos y felices.

A disfrutar del número de Julio, hecho con todo el amor que desde aquí le tenemos a las Palabras.

Minimol

 

8 Comentarios

  1. Esther Robledo García

    HOla Minimol y demás personas!! es todo un placer ver y encontrar la necesidad compartida de aprender a utilizar un lenguaje que nos ayude a reconstruir una nueva forma de ser, sentir, pensar y expresar diferente a la actual, positiva vaya!!. El enfoque de género y las propuestas desde el conocimiento feminista y los avances científicos nos revelan una realidad heteropatriarcal de cultura machista y dominadora (insana o enfermiza) de dependencia y sumisión /dominación de unos seres sobre otros. Es la herencia cultural recibida y aún promovida por la mayoría de la sociedad desde el Androcentrismo, es decir, todo el saber actual está construido desde un enfoque sesgado que no tiene en cuenta todos los saberes, sino sólo aquellos denominados legítimos producto de la mirada superior jerárquica y dominadora masculina de la cultura sobre la naturaleza, del hombre sobre la mujer y de la creación de todas las jerarquías posibles y clasificaciones siempre dicotomías inimaginables entre opuestos (bueno-malo), (razón-emoción), etc…Una importante solución está en aprender qué es el lenguaje inclusivo: «es aquel que no discrimina, no insulta, no humilla, no invisibiliza, no denigra, no subordina» y la necesidad de ponerlo en práctica para que todas las personas (cada una para sí misma) y con las demás, nos comuniquemos desde un plano de igualdad real, necesario y maravilloso para el desarrollo de cualquier forma de vida en salud. Acabo de finalizar un curso excelente «Promotora de Lenguaje Inclusivo» 80 horas impartido por Raquel en la Asociación de Estudios de Género para la Igualdad (AEIG Cádiz) tienen enlace en facebook y lo recomiendo, ha sido toda una experiencia reveladora y motivadora que estoy segura de que valoraréis igual que yo. Saber cómo y por qué hablamos como lo hacemos es fundamental!!! animáos y promoveremos el lenguaje inclusivo!! Enhorabuena por el artículo me ha encantado leer la palabra Holística, es una de mis preferidas para hacer referencia a todo los saberes que nos faltan aprender para tener mejor criterio en la toma de decisiones.

  2. ¡Chapó! Por todo, no creo que haya nadaque añadir al contenido

    Aunque tengo una pequeña queja/sugerencia, ya que hablamos de palabras: Por favor no uséis la @ de esa forma. Me parece fantástico que se hable en femenino, o en masculino, pero no que se use la arroba, o como se hace en muchos textos reivindicativos últimamente, una x.
    No por nada, si no porque no puedo pronunciar eso. Yo no sé si al resto les pasa, pero cuando yo estoy leyendo, en mi mente están sonando las palabras igual que si las estuviera pronunciando en voz alta. Y cuando me encuentro con una arroba o una x, no puedo pronunciar esa palabra, no conozco la forma de pronunciarla, y me rompe el ritmo de la lectura. Un ‘los’ sé cómo pronunciarlo, un ‘las’ también. Pero un ‘[email protected]’ o un ‘lxs’ no.

    Yo sugiero que, si la intención es no dejar a nadie fuera. Pues se vaya alternando el género en cada frase o párrafo: Una vez el género femenino, otra el masculino. O bien según el texto.
    O algo así. No lo sé, tampoco tengo la respuesta definitiva. Pero realmente cuando me encuentro con una arroba o una x me parece que dificulta la lectura. ¿A nadie más le pasa esto?

    • Hola Juanjo!!

      Pues, me alegra un montón que saques el tema, la verdad. Yo leo como tu, en voz alta dentro de mi cabeza. Y lo que es aun más friki, es que cuando escribo también lo hago bajo esa costumbre. Y por eso uso la @, porque es la manera de que el que lea el texto identifique en su cabeza que no es un concepto único de un solo género, que es universal para ambos sexos. Se que suena un poco raro, yo no veía la necesidad de usarla, fue gracias a unas Fridas que me hicieron darme cuenta de que la configuración del lenguaje escrito es la manera de programar nuestros pensamientos, de esa manera, hacemos que de ciertos conceptos se sobreentienda que se excluye a alguno de los dos géneros. Y para evitarlo, usamos la @, que es lo femenino representado por la a rodeado de lo masculino representado por la o… a mi es un símbolo que no me gusta, porque me parece que lo masculino atrapa a lo femenino… pero también puedes interpretarlo como una manera de conexión entre los dos géneros, que se complementan como la a dentro de la o.

      Juanjo, una no sabe cómo acertar. Prometo hacer un esfuerzo para intentar redactar de alguna manera que no hiera o moleste a nadie 😉

  3. No lo podría haber dicho mejor. Es tan importante adquirir consciencia de estas cosas… si no, como bien dices, nos intentan engañar tan sutilmente y tan poquito a poco que ni nos damos cuenta hasta que un día piensas que cómo has podido estar tan ciega.

    • Y lo peor es que muchas veces ese daño se ha metido en tu cabeza tan profundamente, que sacar de ahí las ideas preconcebidas, los rollos de compararte es taaaan difícil…madre mia, estamos perdiendo el norte como seres… sin darnos cuenta… esperemos despertar alguna que otra conciencia para que no demos a la Humanidad por perdida del todo… Nosotras podemos cambiar el mundo Fridas!!!! Kahlos al ataque!!!! HAWHAWHAW

  4. liliana costa staksrud

    muy bueno lo que se escribe en el PK
    el comienzo del texto, con la analogía con la rana, me resultó intenso y perturbador
    y después el humor, la frescura
    bien por el Proyecto!!

  5. Me encantó el artículo 🙂 creo que tenemos que ejercitarnos constantemente, día a día, porque la sociedad te impone estereotipos a cada paso que das por la calle, a cada comentario de «cómo se debe ser». Creo que tenemos que plantearnos seriamente «cómo queremos ser» cada uno, sinceramente e independientemente de lo que se dice o hace. Seamos creativos en la construcción de nosotros mismos 🙂

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