Noticias desde Nueva Zelanda

Impresiones de una española recién llegada a las antípodas.



Comenzando por el principio, he de decir que la idea de cambiar de país hacía tiempo que me rondaba la cabeza, por múltiples razones: aprender inglés (el de verdad, no el del colegio), conocer diferentes culturas, la situación económica del país…

Reconozco que no tenía la intención de que fuese Nueva Zelanda, pero una amiga me comentó la existencia de un visado de trabajo de un año de duración llamado Working Holidays Visa (http://www.immigration.govt.nz/migrant/stream/work/workingholiday/) y decidí solicitarlo. Fui una de [email protected] 200 [email protected] en obtenerlo.

Tras saber que había obtenido el visado, busqué información en internet para encontrar gente, y cómo no, en el caralibro encontré un grupo (del cual he sacado a mis tres compañeros de viaje). Después de papeleos, burocracias y demás trabas legales, comenzó la aventura.

 

 

Hace cosa de dos semanas que llegué a Auckland, la ciudad más grande del estado. La verdad es que su centro no se diferencia mucho de cualquier ciudad grande del bien o mal llamado primer mundo, puede ser que lo que más llame la atención sea la inexistencia de edificios antiguos. El primer sitio donde me alojé fue un hostal un tanto peculiar a media hora del centro, un sitio muy barato con un dueño encantador y [email protected] [email protected] un tanto especiales. Tras unos días aquí, nos empezamos a dar cuenta de que la gente es de otra manera, todo el mundo era amable con nosotros, lo cual nos sorprendió para bien, no estamos [email protected] a ello.

[email protected] en Auckland, era el momento de ver que hacíamos con nuestras vidas, porque nuestra situación económica no nos permite estar mucho tiempo pagando un hostal, además el nivel de vida de aquí es bastante caro (unos 10 euros el paquete de tabaco o 7 euros un kebab). Otra cosa que nos llamó mucho la atención fue la casi completa ausencia de policía, y [email protected] [email protected] que hay, van desarmados. El periódico es aburridísimo, aquí nunca pasa nada, jajaja.

Decidimos empezar haciendo helpx (una página en Internet donde intercambias unas pocas horas de trabajo al día por alojamiento y comida), lo que nos llevó a un pub situado en Northland,llevado por una familia de maoríes. La experiencia ha sido increíble, nos han tratado como parte de su familia, nos han ayudado a encontrar nuevos sitios donde hacer helpx… Aquí hemos podado, desbrozado, apilado madera, limpiado cristales, pintado paredes y techos… durante cuatro horas, y el resto del día lo hemos dedicado a [email protected]

La pareja nos ha llevado de visita a diversos lugares como Tane Mahuta (un árbol que cuenta con 2000 años de vida, muy importante para la cultura maorí, ya que es el hijo de Ranginui, el padre cielo, y Papatuanuku, la madre tierra) o al Hokianga Harbour (mar, dunas de casi 20 metros y fish and chips…).

Nuestro próximo destino no está muy lejos de aquí, vamos a ayudar a una pareja a construir una casa de adobe a cambio de alojamiento y comida.

La verdad es que me siento una persona muy afortunada, ya que no está al alcance de todo el mundo poder disfrutar de esto, sobre todo el tener tiempo para parar y preguntarse qué es realmente lo que se quiere hacer. De momento todo va rodado, no sé si será el azar o el caracter de la gente… Espero poder decir lo mismo en una temporada.

Clara, Zaragoza.

2 Comentarios

  1. BárbaraRebel

    Ole y ole!!! Clark, esperamos mas noticias tuyas, y esta nos sirve de impulsoo, aunque sea mentalmenteee irnos un rato contigoo!!! muaaaa guapa!

  2. Disfruta mucho de la experiencia. No sabes la envidia que me das! 🙂

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