Cuidados en la distancia

Mónica nos habla de lo difícil que resulta cuidar a las personas que queremos cuando hay una gran distancia de por medio.

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Ilustración de Marta A.

Hace ya casi un año que me fui del que (casi) siempre fue mi hogar. Ya no lo es. Es un lugar que despierta lo peor en mí. Es un lugar al que me resisto a volver. Demasiado barro emocional allí. Pero a veces tengo que volver. Y, además, quiero volver. He dejado atrás allí a la gente que más quiero en el mundo. Quiero verles, y parece que tiene que ser allí.

¿Cómo me cuido, sabiendo que me pongo en peligro para, al mismo tiempo, recibir grandiosas dosis de amor y amistad? ¿Cómo se puede vivir en esa tensión entre desear y odiar ir a un lugar al mismo tiempo? ¿Cómo les cuido si cuando voy allí se despiertan las peores versiones de mí que conocen y de las cuales estoy intentando escapar?

Irme de ese lugar ha sido lo mejor que me ha pasado nunca. Dejar a atrás a las personas que quiero es lo más duro que he hecho nunca. Es dolorosa y abrumadora la complejidad de las emociones cuando una está sola y a gran distancia, pero mejor que cuando estaba acompañada, cuando una echa de menos tanto que duele pero dolería aún más estar allí.

Es horrible sentir que no hay nadie físicamente presente con quien compartir ningún tipo de intimidad. Es horrible saber que las personas con quienes sí podrías compartirla están lejos, sólo presentes a través de la pantalla. ¿Cómo se cuidan las personas a distancia y a través de una pantalla?

La pantalla. Mi gran compañera gracias a les compañeres que contactan conmigo a menudo. Es tan extraño… en este último año he desarrollado varias amistades intensas y muy estrechas con personas a las que no veo casi nunca, o que incluso no he visto nunca. Me acompañan emocionalmente con una intensidad que no cambiaría por nada. ¿Me he acostumbrado a no tener gente cerca, quizá? ¿Son estos los cuidados perfectos para una introvertida con (cada vez menos) ansiedad social?

No, no es suficiente. Necesito ver y tocar; voces, cuerpos, alientos, olores. Pero mi gente está lejos, y no quiero ir allí, y parece también ser difícil que vengan aquí. Pues algo hay que hacer. Venga, sal de casa, haz amigues, bájate Tinder, ten citas, ¡haz algo! Una vez, en estos últimos meses, estuve diez días del tirón sin tener una conversación cara a cara con nadie. Fue horrible. Que no se repita. Haz algo. Haz amigues. Y cuida a les que ya tienes como si fueran oro. A través de la pantalla.

No pierdas contacto, no pierdas contacto, mantenlo, escribe, pregúntales qué tal están, cuéntales cosas. Que no se vayan.

Luego, hay gente que no funciona a través de la pantalla. Y hay gente que desaparece. Es normal. Soy yo la que me he ido. No puedo esperar que las relaciones sobrevivan miles de kilómetros. Aunque hay algunas relaciones muy especiales que sobreviven diez años, diez mil kilómetros. ¿Cuál es la clave para poder cuidar gente a distancia? En estos tiempos de movilidad internacional y relaciones tecnológicamente mediadas, parece fácil. Manda mensajes a menudo, planea un viaje juntes, llama, manda postales. Y ya está. Fácil.

No, no lo es.

No tengo las claves, estoy perdida entre amistades y relaciones que se me escapan entre los dedos y nuevas que se forman con totales desconocides de quienes no me fio ni un pelo. Pero les necesito. Estoy atrapada en esta soledad, pendiente de mi pantalla para ver si mis amigues me cuentan cosas, para ver si alguien nuevo me propone un plan para no pasar una vez más sola las largas horas de un fin de semana.

Estoy perdida sin saber cómo cuidar a quienes me rodean. ¿Quiénes me rodean? ¿Las personas al otro lado de la pantalla? ¿Quienes comparten espacio físico conmigo ocasionalmente? ¿Con quienes mantengo maravillosas conversaciones por teléfono una vez al mes y me devuelven la sonrisa?

Ojalá tuviera las claves, pero solo tengo dudas y dolor. Soledad y gratitud por estar acompañada de alguna manera. Tristeza profunda y profundo agradecimiento a quienes aún me quieren en sus vidas a pesar de haberme ido y de no querer volver.

 

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