Adolescencia feminista

Una frida adolescente nos cuenta cómo ha descubierto el feminismo y cómo se siente al respecto.

 

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Ilustración de Laura Izquierdo

Gracias a que vivimos en una época en la que las comunicaciones tienen un gran auge, es más sencillo aprender  y conocer.

Por ello, y gracias a las redes sociales, hoy en día, muches adolescentes tenemos ciertos conocimientos sobre el feminismo, conocemos algunos libros y autoras famosas, podemos compartir opiniones y escuchar las de otras personas, en definitiva, podemos seguir madurando nuestro concepto de “feminismo”.

Desde pequeña ya me había percatado de la desigualdad que había entre ambos géneros, cosas tan simples como: los juguetes, ropa, colores, deportes y una larga lista de cosas que no tienen sexo y la sociedad se lo ha otorgado. Además, de escuchar críticas por no seguir el “rol” que tenía tu género asignado, es decir, si hacía o actuaba como lo solían hacer los chicos, era algo horrible y estaba mal visto. No hacía falta ser muy inteligente para darte cuenta de estas situaciones, sólo bastaba con hacer preguntas, preguntas que el feminismo podía responder.

Al comienzo piensas en: ¿Por qué feminismo y no igualitarismo?, ¿Cuál es su finalidad real?, ¿No suena todo muy radical o es que la realidad es así?, ¿Qué opinan mis amigos/as?

Tan solo basta con rodearte de la gente adecuada y por supuesto; informarte para reafirmar tus ideas; estar siempre abierto o abierta a darte cuenta de tus errores, admitirlos; e investigar sobre las “olas revolucionarias” y el feminismo actual.

A nivel escolar, hoy en día, se están tomando diferentes iniciativas para visibilizar el machismo que se encuentran en las aulas, en la calle, en los oficios, más recientemente, la desigualdad en los sueldos.

El feminismo en mi vida supuso un antes y un después: el darme (y dar) voz, saber que hay muchas otras mujeres que pasan por lo que yo paso, conocer la historia atrás que ha llevado a cuestas mi sexo,  las ganas de seguir aprendiendo, enseñar y mejorar, aportando mi granito de arena, la vida de otras mujeres, etc.

Que ninguna niña crezca pensando que es menos.

Montse (15)

 

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