Cómo superar la rabia y la culpa tras una ruptura

Una Frida sigue sin superar los sentimientos de rabia y de culpa que todavía siente después de un año de haber roto con su pareja.

Cómo superar la rabia y la culpa tras una ruptura
Ilustración de Patricia

Buen día. Mi deseo o necesidad es gestionar mucha rabia que tengo. A veces lo pienso y lo racionalizo  y sé que no valen la pena ni la rabia, ni ninguno de los sentimientos dañinos que siento hacia esa persona que generó tanto daño en mi.  El inconveniente es que estando en esa relación, muchas veces no me sentí ni querida, ni plena, ni amada, ni nada. Claro que hubo momentos buenos, compartíamos mucho pero en los momentos que teníamos una discusión, la relación se tornaba tan fea, tan fuerte, tan dañina… Me creí que yo tenía mucha culpa. Si preguntaba algo, me tachaba de insegura, de peleona, de que yo le dañaba el día. Ahora  veo las cosas, y es que él ya estaba con alguien (le descubrí chats del cel muy pero muy fuertes). De eso hace un año, pero he intentado todo, y aún tengo estas emociones que no me producen nada bonito. Cuando recuerdo todos estos momentos en que esta persona me censuró, mintió y engañó me genera mucho malestar. Igual detrás de este asunto existe mucho más, solo que es una historia bien larga. Gracias por leerme.

 

Hola preciosa,

En primer lugar voy a pedirte que intentes no agobiarte demasiado, el mundo emocional es bastante complejo y depende de distintos factores como son: la educación dada de pequeña, el modelo de crianza, el comportamiento de las personas de tu alrededor respecto a los sentimientos, si los expresan y la forma en que los expresan: con agresividad, con tacto, con sinceridad… o si se los guardan y aparentan que está todo ok, etcétera, etcétera. La mayoría de las veces no somos conscientes de cómo, dónde y de quién hemos aprendido a gestionar las emociones,  el entorno es el que nos educa, y en muchos casos esa gestión tiene más que ver con normas sociales-religiosas que con deseos propios. En el caso de la mujer por ejemplo es obligada a reprimirse, a sonreír siempre, a no elevar el tono ni ponerse agresiva, a ser sumisa, acatar y asentir a todo, a culpabilizarse por cualquier cosa y a castigarse por ello; hasta tal punto que como mujeres somos capaces de asumir culpas que no nos corresponden. Eso puede llegar a explicar que al pensar en tu ex-pareja o en la separación, sientas ese cúmulo de emociones negativas que expresas en tu escrito. Quizás por eso también sigas buscando una explicación al hecho de que él estuviera con otra, te preguntes continuamente por qué lo hizo y al no tener o haber tenido en su momento respuesta objetiva por su parte, termines echándote a ti la culpa de la ruptura, te sientas fatal y vuelvas a ese círculo vicioso, resultándote misión imposible salir de ahí. Pues bien. Debes saber que las rupturas sentimentales se corresponden con uno de los tipos de duelo a los que está expuesto el ser humano y como tal requiere tiempo, paciencia y trabajo. Es inevitable que al principio afloren esos sentimientos negativos de impotencia, sentimientos que a menudo van sanando con el paso del tiempo y se va remontando el vuelo, metafóricamente hablando. Ese tiempo es distinto para cada persona, por lo que no habría que ponerle fecha. Es muy importante que te tomes tu tiempo, el que necesites. Sin embargo, ándate con ojo, ya que el problema comienza cuando la persona se queda estancada en una de las fases del duelo, experimenta una sensación de malestar continuo que se vuelve circular y lejos de avanzar, se retrocede. La situación se agrava más aún si la forma de cortar la relación ha sido inmediata, sin explicaciones de ningún tipo y nos ha hecho sentir de alguna manera herides.

Es posible que a ti te haya sucedido algo así y te encuentres retenida en una de esas etapas. Tal vez sucede que te exijes con tanta fuerza que “debes estar bien” que no te permites preguntarte qué es lo que realmente te hace sentir mal. Permitirte sentirlo desde el corazón, permitirte llorar, gritar, perdonarle a él y despojarte de esa pesada carga que estás llevando y luego perdonarte a ti, por dedicar tu tiempo a una persona que en absoluto se lo merece. Piensa que la idea no es borrar el pasado sino poder volver a él sin que duela. Tener la capacidad de aceptar que la relación ha terminado, que hubo momentos buenos, que hubo momentos peores y que ambos pertenecen al pasado, un pasado que si no lo cierras estará atormentándote continuamente y generándote dolor a ti, no a él. Así que hazlo por ti, piensa en tu bienestar y saca de esta experiencia un aprendizaje, una lección de vida y una fortaleza que no conocías en ti.

Porque ¿sabes qué? En el momento que seas capaz de perdonar y de permitirte sentir sin miedo liberarás todos esos sentimientos de culpa, de ira, de rabia y te dejarás hueco para disfrutar de tus actividades de ocio, de las personas que te quieren, de reír, de ser feliz, de conocer a otros chicos que merezcan la pena y de ¡VIVIR!.

Apóyate en esas personas que sabes que siempre han estado, están y estarán a tu lado pase lo que pase y confía en ti y en todo tu potencial. Si necesitaras más apoyo que el de tu entorno, te recomiendo que busques a profesionales de la psicología para que te acompañen en el proceso, pero no olvides que la fuerza para cambiar y salir adelante está en ti. 

Recuerda siempre que no te mereces que ningún chico te humille ni te trate mal y mucho menos sentir que eres culpable de ello. Estoy totalmente segura de que eres una chica estupenda y tienes muchísimas cualidades para enamorar y no permitir nunca jamás que nadie vuelva a tratarte así, pero antes debes ENAMORARTE DE TI MISMA, CUIDARTE, MIMARTE, QUERERTE Y SABER QUE ERES CAPAZ DE SUPERARLO TODO.

Te mando un abrazo enorme.                                                                                                                                             Vero M.

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