Estarás bien

Dejar una relación puede parecer algo que nos va a dejar un dolor permanente. Pero pasará. Todo pasa. Marta nos lo transmite en este escrito.

 

Estarás bien_Proyecto Kahlo
Ilustración de Javitxuela

 

Lo vi en tus ojos según me recogiste.

Había llegado el final.

Aún así me aferré a ti como lo hacen les niñes cuando alguien que quieren se va a ir.

Como lo hace el ahogado al salvavidas. Como el perro a su pelota. Como lo hace una inconsciente que no quiere ver.

Pero había llegado el final.

Pena. Lloros. Complicidad. Frustración.

‘You need to let it go’ -necesitas dejarlo ir- decía la canción.

‘No, I won’t’ -no, no lo haré- respondías tú.

Estaba moviendo la boca. Articulando palabras.

Intentas escuchar lo que dice.

Lo consigues pero no lo entiendes.

Lo escuchas y asientes.

Pero no quieres creerlo. No quieres mirar la altura de lo que sientes, un abismo frente a ti.

Yo no quería esto.

Yo no venía a aquí. No pedí esto. Tiene que haber un error.

Me quiero ir. Quiero que vengas conmigo. No me dejes ir. No me hagas ir.

Piensas en el mañana.

No lo hay.

Piensas en el futuro.

No lo ves.

Te da la mano y te lo describe.

Te dice: ‘Estarás bien’.

‘Estaré bien’ afirmas.

¿Lo estaré?

Hoy era un día cualquiera. Hasta que lo viste en sus ojos.

Había llegado el final.

O tal vez era el principio.

‘You have to let it go’ -tienes que dejarlo ir- repite la canción.

Y sonreíste e hiciste trampas al mundo, a la vida, a lo que creías que conocías.

Ese amor no se iba a transformar en dolor.

Ese nunca fue su objetivo, su fin.

Ese amor quedaría ahí. Capturado en ese instante y lo guardarías por el resto de tu vida.

Y lo viste en sus ojos.

También lo guardaría.

Todo seguiría adelante. Porque nada se destruyó aquel día, solo se transformó.

Y así, con ese momento de amor cristalizado en la eternidad, emprendiste tu camino.

Y el abismo era arena.

Y el horizonte era el mar.

¿Y las lágrimas? Su sal.

3 Comentarios

  1. Pingback: Estarás bien - destino:placer

  2. Hoy hace algo menos de tres semanas que lo vi en sus ojos. Era el final. Yo lo escuché, pero no entendía, ni entiendo. Pero el dolor es menos hoy que ayer. Estaremos bien.

Deja una respuesta

Navegar