Sororidad en el cine. Empoderamiento.

Apoyo en las relaciones, hermanamiento,  alianza … Nuestra selección de películas este mes incluye clasicazos y contemporáneos que nos encantan

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Ilustración de Charlie De Nova

La sororidad marca la lucha feminista desde una perspectiva de apoyo y hermanamiento entre mujeres para combatir contra el patriarcado. Aunque el término pueda ser confundido ocasionalmente con simple amistad, este potente concepto sugiere mucho más que eso: la unión y el respeto dentro del género femenino, creando una red de alianzas en busca de una sociedad más justa y menos represiva, donde se avanza en la dirección del cambio gracias a un soporte de colaboración y solidaridad.

El 1+1 suman más que 2.

El cine ha sido parco en temáticas de esta índole. Como siempre, fiel reflejo de la sociedad, se ha centrado en una sola cara, en una perspectiva y le ha costado abordar la diversidad. Afortunadamente, con un pequeño goteo, comenzamos a ver ciertos aires de cambio y el número de películas con perspectiva de género va aumentando (muy paulatinamente, eso si) y lo que nos alegra aun más, desde diferentes sociedades y culturas.

Para celebrar este mes de alianzas y vínculos sanos, os mostramos una serie de películas que cuentan historias de mujeres que se apoyan y crecen frente al yugo de una sociedad que las vapulea.  Películas que no solo superan con creces el test de Bechdel, sino que podríamos denominar feministas (algo que no tiene porqué ir de la mano).

Thelma y Louise  (1991)

Selfies en los noventa. Con mucho más glamour.

“- Creo que me he vuelto un poco loca.
– No, siempre has sido loca. Es la primera vez que has podido expresarte.”

Hace tiempo que teníamos ganas de reseñar este gran clasicazo, y mas cuando hace poco se han cumplido los 25 años de la película. Escrito por la guionista Callie Khouri (ganadora del Óscar), esta historia de dos amigas que cogen el coche para escapar de la rutina se enfrentó a los canones establecidos de la industria del cine.

Dicen que sacar el proyecto adelante fue harto complicado y no me extraña. Me imagino que explicar el argumento a los productores de Hollywood  y señalar la necesidad de realizar una película de dos mujeres  empoderadas que lidian contra la violencia en su día tras día hasta que lo inevitable sucede y terminan por tomar “cartas en el asunto” no debe ser nada fácil. No olvidéis que hablamos de principios de los noventa.

Pero por suerte el proyecto se llevó acabo con el gran Ridley Scott en la dirección y dos actrices, Susan Sarandon (Louise) y Geena Davis (Thelma), como protagonistas que lo bordaron.

No te pierdas el épico final, un jovencísimo Brad Pitt secundario y la escena del camionero.

Mustang (2015)

La adolescencia es un periodo de cambio. La vida a esa edad pide libertad, curiosidad o descubrimiento pero imaginad que en esa época os encierran en casa sin dejaros salir. Ésto es lo que le pasa a cinco hermanas huérfanas de un pueblo de Turquía, a las que su tío y su abuela enclaustran dada su supuesta inmoralidad, para preservar su virginidad y buscarles marido.

Una de las mejores películas del 2015, nominada al Óscar a la mejor película extranjera, nos presenta una sociedad patriarcal al servicio de la religión que asfixia cualquier atisbo de libertad, de sexualidad, de elección del amor y de manera de vivir. Secuestradas en su propia casa, las horas pasan aburridas mientras las demás deciden sobre su vida. Sin embargo, estas chicas no se lo pondrán fácil: se escaparán, se apoyarán, llorarán de rabia… La historia corre por un delgada línea entre la tragedia y la esperanza, sustentada por las grandes actuaciones de unas actrices desconocidas que soportan una historia, desgraciadamente, demasiado creíble. De hecho, la directora turco-francesa Deniz Gamze Ergüve (que también firma el guión) se inspiró en su infancia para crear su película.

A destacar, las actrices protagonistas (sorprende que fuera la primera película para las cinco por su talento) y, sobre todo, el personaje de la pequeña, un halo de esperanza, rebeldía y un símbolo de lucha.

Tomates verdes fritos  (Jon Avnet, 1991)

Las actrices de la película con la autora del libro y el guión.

“Alguien me puso un espejo delante de la cara y te juro que no me gustó lo que ví. ¿Sabes lo que hice? Intenté cambiar.”

Evelyn (Kathy Bates) conoce a una anciana que vive en un asilo llamada Ninny (Jessica Tandy). Ésta le contará la historia de dos mujeres, Idgie (Mary Stuart Masterson) y Ruth (Mary-Louise Parker), que atraviesan toda clase de obstáculos juntas apoyándose mutuamente en un pequeño pueblo americano en los años treinta.

Evelyn, inspirada a su vez por la historia de estas dos mujeres, comienza a hacer cambios en su vida, que contribuirán poco a poco a convertirse en una mujer nueva.

La película cuenta la vida de dos mujeres sureñas que querían ser independientes, denunciando el racismo y la violencia de género. Dos mujeres que se apoyan y se ayudan, diferentes entre sí, pero que consiguen sacar a flote todo eso y más.

Nos encontramos aquí con otro clasicazo feminista con sus aciertos y errores. El film funciona a base de flashback y peca a veces de un mal melodrama, con situaciones resueltas de una manera inverosímil y previsible (spoiler: como se resuelve todo el tema del juicio es…¡Madre mía!). Pero tiene un buen sabor a cine clásico y a denuncia social, con sus momentos de intriga y un buen elenco protagonista.

Para mí, lo más interesante es la relación entre Idgie y Ruth, ¿amigas o algo más? Cuenta que la ambigüedad entre la relación de las dos es un poco más explicita en la novela de Fannie Flagg, que también participó en el guión. ¿Si hubiera sido más explicito hubiera asustado al gran público de principios de los noventa?

Encantadora, tierna e inspiradora, aunque, a veces,  previsible.

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