Mis hermanas las Fridas

Este mes voy a escribir un artículo que quizá pueda parecer como hacerle la pelota a este proyecto y a mis compañeras. Pero es que cuando supe que el tema de este mes sería Sororidad, lo primero que me vino a la cabeza fue Proyecto Kahlo y mis hermanas las Fridas.

Mis hermanas las Fridas
Ilustración de Cereza

En su día, ya hice una reivindicación de la sororidad en este escrito. En él intentaba desmontar el manido mito que dice que las mujeres somos malas entre nosotras, que nos ponemos verdes y que somos nuestras peores enemigas. Mi experiencia siempre ha sido la contraria y en mis treinta años me he encontrado con personas malas y buenas independientemente de su género.

El máximo exponente de esta sensación de tejer una red de ayuda y comprensión es para mí Proyecto Kahlo. Cuando me supera la vida y sus desdichas, cuando leo una noticia que me acongoja el corazón, cuando me llevo una alegría, cuando me indigno por otra impertinencia machista en mi día a día, mis Fridas siempre están ahí. Jamás he sentido que no pueda contar con ellas, nunca han aplazado una respuesta ni ha habido un tema que no haya podido hablar con ellas.

Soy una persona que tiende a ser negativa y a ver el lado malo de las cosas. Muchas veces no entiendo el mundo que me rodea y me enfado, pataleo y me indigno porque hay mucho por cambiar y me siento sola. Pero desde que este precioso proyecto se cruzó en mi camino, esta sensación se ha ido atenuando.

En ocasiones, una piensa que es más rara que un perro verde. Seguro que muches de vosotres habéis tenido experiencias con gente cercana en las que no entendían vuestra postura feminista. Ahora sé que si eso me ocurre, mis Fridas están al otro lado de la pantalla de mi ordenador o de mi móvil y puedo explicarles que me he sentido mal. Proyecto Kahlo es un remanso de paz entre todas las cosas malas que una lee, escucha y ve al cabo del día.

Me parece precioso el nivel de confianza al que hemos llegado en nuestro rinconcito en el mundo porque, a pesar de la distancia, si alguien del equipo escribe explicando un problema, todo el mundo se vuelca y contesta. Y no sólo estamos para esto; sino para compartir algo que nos ha hecho reír, un artículo que nos enfada, un acontecimiento importante en nuestra vida. Compartimos las penas, los enfados y las alegrías. Y nos reímos mucho, ¿eh? Para que luego digan por ahí que las feministas somos unas amargadas…

Muchas de las personas que componen Proyecto Kahlo viven lejos de mí y a la mayoría no las he conocido en persona; pero muchas veces las siento más cerca que a personas que veo todos los días. A mí me cuesta un poco relacionarme en persona con la gente porque siempre tengo miedo a no saber de qué hablar y a que haya silencios incómodos, pero eso nunca me ha ocurrido en las quedadas de Proyecto Kahlo. Tenemos un vínculo tan fuerte que siempre que veo a alguna de mis Fridas me siento como si fuéramos amigas de toda la vida.

Es precioso sentir cómo los proyectos o logros personales de cada una alegran al resto. Y siempre que se ha podido, hemos ido a ver las exposiciones u obras de teatro de nuestras compañeras. Y de verdad que esa sensación genuina de alegría no se puede explicar con palabras. Es precioso ver el apoyo de tus compañeras y la felicidad que sienten por ti, al igual que es muy bonito cuando se te desmorona la vida por el motivo que sea y ellas están ahí, a tu lado, para ayudarte a recoger los pedacitos.

Proyecto Kahlo sólo me ha traído cosas buenas, me ha hecho crecer como persona y ha conseguido una repercusión de la que me siento muy orgullosa porque veo que ha ayudado a otras mujeres. Si me preguntan qué es Proyecto Kahlo para mí, la respuesta oficial sería que somos una revista colaborativa feminista sin ánimo de lucro. Pero la respuesta de verdad es que Proyecto Kahlo para mí es alegría, apoyo, felicidad, lucha, amistad, realización. Proyecto Kahlo son todas mis Fridas, las amigas que he hecho por el camino y las que están por llegar. Proyecto Kahlo es belleza, risas, comprensión y sabiduría. Proyecto Kahlo es sororidad.

2 Comentarios

  1. Que preciosidad de articulo! Yo me siento exactamente igual. Proyecto Kahlo es uno de los mas grandes tesoros que he enontrado en mi vida, y donde definitivamente aprendi el concepto de sororidad sintiendolo en mi propia vida. Enhorabuena por tan acertada reflexion y por todo el amor que derrocha. Siento la falta de tildes, pero estoy escribiendo desde un teclado de Inglaterra (no queria poner ingles sin tilde xD) Un besazo!

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