Giro y enfrento lo extraño

Una de nuestras Fridas decide compartir estas palabras acerca del cambio, de su cambio.

Giro y enfrento lo extraño_ proyecto kahlo
Ilustración de Maite Ortega

En el diccionario tradicional podemos encontrar que proviene del latín cambium y se define como la acción de dejar una cosa o situación para tomar otra.

Todas las cosas cambian, todes cambiamos, y existen miles de tipos de cambio (y no, no hablo de economía).

Durante toda nuestra vida pasamos por muchos cambios, físicos, externos, pero también internos. Estos son los que nos definen como personas.

Podemos distinguir entre cambios buenos y cambios malos, y es necesario que podamos transitar todos.

Desde mi experiencia puedo decir que padecí uno muy grande cuando tuve que dejar mi ciudad, la casa de mis padres, para ir a vivir a otra ciudad con apenas 18 años. Después de muchos años ya puedo admitir que fue duro, pero que valió la pena, porque hoy no sería quien soy.

Cambiar es tomar decisiones, y, a veces, eso no es tan fácil; hay quienes deciden, sin prever las consecuencias. Hay otres, les que antes de tomar cualquier decisión, hacen un análisis profundo de lo que puede llegar a suceder, y después estamos les impulsives, les que aún sabiendo las consecuencias, igualmente enfrentamos el cambio.

Pareciera que no estamos acostumbrados a que las cosas cambien, aunque convivamos con los cambios las 24 horas del día. Los cambios, muchas veces nos atemorizan, nos interrumpen nuestro bienestar y creemos que llegan para hacernos daño.

Sin revolución no hay cambio.

Cuando alguien nos deja; cuando tenemos que cambiarnos de departamento porque no nos alcanza para el alquiler y debemos buscar otro más barato; cada vez que haya que mudarse a otra ciudad, o incluso a otro país, hay que poder ser optimistas, hay que saber aceptarlo y entender que siempre los cambios pasan por algo. Debemos poder caminar al lado del cambio, y no tomarlo como si fuese un obstáculo que nos impida seguir.

Necesitamos ser conscientes de que nuestra vida está llena de variaciones y que eso nos debe obligar a formar parte de ese movimiento, para poder crecer, madurar y poder establecer vínculos, y así crear nuestra propia felicidad.

Sin cambiar nuestra manera de ver las cosas es imposible que las cosas mejoren.

“Al fin y al cabo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.

Eduardo Galeano.

Por último, Changes de Bowie.


Por Chica de Oro (23), Rosario (Argentina)
Podés seguirla en Twitter o en Facebook es @morenosofi9 y el Facebook

 

Guardar

Los Comentarios están cerrados.

Navegar