Big little lies

Big little lies, una serie que no es lo que parece.

 

Big Little Lies_Proyecto Kahlo
Ilustración de Felilustra

La primera vez que escuché la canción September song de Agnes Obel fue en el corto FILM 1 de Martin de Thurah, allá por 2011. En su momento no entendí nada de ese corto: ni la idea, ni lo que decía, ni cuál era su intención. Pero siempre me quedó en la memoria la escena de la cafetería, mientras una chica le pide a la camarera que lea un poema, y una canción comienza a sonar. Esa canción, September song.

Año 2017, y esa canción vuelve a sonar, por sorpresa, en uno de los capítulos de Big Little Lies. Una serie a la que llego por recomendaciones varias, sin saber muy bien por qué, ni lo que voy a ver. No soy seriefila, aunque el mundo audiovisual esté volcado con las series, y lo mejor de lo mejor se haga ahí y no en cine. Me echa para atrás la adicción que genera querer ver más, y más, y más capítulos, y procrastinar otras cosas, siempre encontrando cualquier momento para ver el último capítulo de esa serie que te tiene enganchada. Así que hago una excepción sabiendo que esta serie sólo tiene una temporada y siete capítulos.

Con la cabecera ya me quedo…sorprendida.

  • Dirige Jean Marc Vallé, director de C.R.A.Z.Y, una película muy recomendable (junto con Café de Flore).
  • Produce Liane Moriarty, autora del libro Big Little Lies.
  • Las productoras ejecutivas son Nicole Kidman, Reesse Witherspoon y otras muchas mujeres.
  • Adapta, y produce David E. Kelly, productor de Ally McBeal.
  • Actúan Nicole Kidman, Reesse Witherspoon y Laura Dern, y sus personajes son las protagonistas de esta serie.

Veo el primer capítulo y no se si me interesa lo que les pasa a estas residentes y sus familias de Monterrey, un pueblo del norte de California, de clase alta-altísima. Las encuentro superficiales, no me interesan sus vidas. Pero, el montaje es fascinante, así que la historia siembra la duda. Paso al segundo capítulo.

Miro la cabecera como si fuera un código de imágenes encriptadas, y busco alguna pista de algo que se me escapa. No lo veo. Consulto a quienes me recomendaron la serie, que no me engancha. Además, siento rechazo por el personaje de Nicole Kidman. Bueno, más bien por quienes escribieron ese personaje, y cómo describen su relación conyugal (con-yugo). Me dicen que sea paciente.

Tercer capítulo. Suena esa maravillosa canción, September song, y comienza a haber cambios en las vidas de estas mujeres. Cambios muy interesantes. Desde aquí al séptimo capítulo, Big little lies te engancha, sufres, lo pasas mal. Hay también momentos muy tiernos, divertidos, pero en general hay un poco de mal cuerpo, el de la realidad y el silencio de esas pequeñas grandes mentiras sin importancia. Cada vez que acabas de ver un capítulo, quieres ver el siguiente, el síndrome ha aparecido.

Los temas que abarca esta serie son muchos: relaciones de amistad, de pareja, de comunidad. Violencia, amor, infidelidad, dudas, sororidad… Los matices son admirables, los cambios inesperados, y para no descubrir nada, cuando hayáis visto la serie me encantará hablar sobre ella con vosotres, porque el último capítulo aun respira en mi memoria, como la canción.

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