Amor de película

Un amor de película es aquel que une, pero no ata, sino que respeta. Grandma, Moonlight y Bar Bahar son tres películas que enamoran.

Peliculas que enamoran
Ilustración de Charlie De Nova

Para mi el amor es una………..que enlaza corazones. Y es una linea de puntos porque el amor une, pero no ata, sino que respeta; porque tiene que ser flexible para que pueda adaptarse a lo que uno se quiera mover y se acerca y se aleja, según la distancia a la que los corazones acuerden estar; porque así se podrá dibujar la forma que les apetezca, ser una oreja dispuesta a escuchar o una boca que regale un beso. Pero, además será de puntos suspensivos, porque siempre se podrán añadir más, y crecer y crecer lo que las almas quieran, hasta que incluso puedan volar.

Una buena amiga me hizo un regalo hace dos años, un cuaderno lleno de definiciones de amor; cada una escrita por personas que nos rodean, las de todos los días, esas personas con las que trabajamos, salimos, nos divertimos, vivimos. Personas con las que compartimos tiempo y espacio. Personas en las que nos reconocemos, personas que nos devuelven vida, aquí y ahora.

Hay películas y personajes que te devuelven parte de esa vida. Sabes que estas mirando una pantalla, que lo que ves, es ficción, pero ahí, reconoces vida.

Hay tres películas, que de maneras muy diversas hablan de amor, desde lugares muy diferentes, pero las tres tienen en común tratar el amor así, como una linea de puntos, que se alejan y se acercan. La familia, les amigues, las parejas, les amantes, son los diferentes puntos en la vida de les protagonistas. El amor romántico, aunque hace sus apariciones, forma parte como los demás de un todo, no hay fuegos artificiales.

Una abuela, estadounidense, blanca, feminista, muy moderna y lesbiana, que ayuda a su nieta de dieciséis años a encontrar el dinero necesario para abortar. La película va tan rápido como lo deslenguada de la abuela. Las situaciones, los personajes y la irreverencia de Grandma hace que la hora y media que dura la película se te pase como un suspiro. Divertida, tierna, y parlanchina esa abuela es inolvidable.

Y de una película, donde el ritmo lo marcan las palabras de sus personajes, a otra en la que los silencios, lo que no se dice pero se ve, marca la vida del protagonista. Un niño, estadounidense, negro, que vive rodeado de incertidumbres, acoso, y preguntas. Moonlight avanza con los silencios, con las acciones, con esos ojos, de Chiron, ese niño, adolescente, adulto con el que creces, con el que construyes esas máscaras que conforman tu vida. Aquí, todo es delicado, sutil, sensible, profundo.

Estas dos películas son tan diferentes dentro del tipo de modelos de relaciones que se muestran en el cine más comercial (o con más distribución en salas), que es un placer poder ver a dos protagonistas tan diversos, viviendo las complejidades de sus vidas.

En esta linea, Bar Bahar reúne a tres mujeres muy diferentes en Tel Aviv. Poco a poco, según avanza el metraje vas descubriendo quiénes son esas mujeres, qué les mueve, qué les interesa, y qué las une. Salma, Laila y Nur comparten piso. Laila es abogada, Salma es DJ y camarera, y Nur estudia informática. Es una película coral donde las diferencias, la familia, el trabajo, y el amor son temas que se van entrelazando de manera muy fluida. Maysaloun Hamoud dirige una película con una banda sonora que se te queda pegada en el caracol.

Estas tres películas se suman a esa linea de.………que enlaza corazones. Películas sensibles, divertidas, diversas, con mujeres protagonistas, interseccionales, con la homosexualidad como tema en un entorno insólito. Películas que trazan un camino directo al corazón, da igual la distancia a la que nos encontremos.

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