El placer elegido: charla con María Riot

María Riot es una de las exponentes actuales argentinas más fuertes de lo que una mujer sensual (y sexual), erótica y dueña de su cuerpo puede lograr con convicciones firmes y plantándose frente a un mundo a veces un poco hostil. Acá nos cuenta qué es esto de vivir de su sexualidad y disfrutarlo.

Ilustración de Elisa

Todo en ella es sensual. Desde sus ojos, su cuerpo o el tono de su voz. Pero no es sólo con su cuerpo que seduce. María Riot es una de las exponentes actuales argentinas más fuertes de lo que una mujer sensual (y sexual), erótica y dueña de su cuerpo puede lograr con convicciones firmes y plantándose frente a un mundo a veces un poco hostil. Esta joven trabajadora sexual es también actriz porno, activista militante por los derechos de las trabajadoras sexuales y de los animales. Pero ella le escapa a las definiciones estáticas o simplistas y con mucha claridad, más un camino recorrido por sus propias inquietudes y deseos, Florencia (su nombre real) nos cuenta qué es esto de vivir de su sexualidad y disfrutarlo.

PK: Esta es una pregunta odiosa, pero ¿qué elementos o características propios elegirías para definirte?

María Riot: Me cuesta un poco definirme, pero en general me presento como trabajadora sexual porque es mi trabajo y además por lo que milito más fuertemente junto a los derechos animales. También soy actriz porno y realizo diferentes actividades relacionadas con eso como trabajo. Después, en cuanto a mis intereses me gusta mucho la música, escucho música todo el día, todos los días. Es algo que estudié, incluso alguna vez quise ser profesora de música. Estuve en dos bandas, con una de las que hice una gira por España. Leo mucho, estoy con mis amigues, me gusta estar en mi espacio, tomar sol. Soy muy tranquila, mi vida es bastante tranquila aunque se pueda pensar lo contrario.

PK: ¿Cómo fue la elección de tu profesión? ¿Fue parte de un largo proceso o un cambio repentino?

María Riot: Ya desde mi adolescencia lo sexual es algo importante para mí. Y siempre me daba curiosidad el trabajo sexual como profesión. Recuerdo que me llamó la atención el discurso de Sasha Grey, no tanto que trabajara en la pornografía, sino lo que tenía para decir. Su forma de pensar sobre la libertad, las decisiones individuales y su forma de plantarse frente a la sociedad, que siempre vio desde una postura moral que una mujer sea dueña de su sexualidad y que pusiera sus propios límites. Después descubrí a feministas que además ejercían el trabajo sexual y ahí me di cuenta que era algo que no sólo me daba curiosidad sino que era algo que quería probar. A los veinte años empecé a trabajar con webcams, transmitiendo online. Algunas personas me comenzaron a preguntar si hacía encuentros reales y así me dije a mí misma “¿por qué no?”. Tuve mis primeres clientes y me di cuenta que era un trabajo con el que me sentía cómoda, que los prejuicios que había sobre los clientes y el trabajo sexual normalmente estaban alimentados por generalizaciones o por confusiones que no siempre coincidían con la realidad.

PK: ¿Tuviste que romper con prejuicios o miedos personales?

María Riot: Sí, cuando lo pensé por primera vez me dio culpa. Esos prejuicios están para mí relacionados con el descubrirme como una mujer sexuada, que tiene ganas de tener sexo y lo quiere decir abiertamente. No tenían tanto que ver con el trabajo en sí mismo sino con la sexualidad. En mi familia nunca se habló de sexo. En la escuela nunca nos enseñaron educación sexual. Si se hablaba era para hablar de enfermedades y embarazos, prevención, pero no desde una óptica que tuviera que ver con el placer, con la identidad de género, las diversas prácticas sexuales, las diferentes formas de relacionarse sexualmente. Entonces obviamente descubrir todo eso y apropiarse de la idea de que quería ser trabajadora sexual no fue fácil. Fue todo un proceso.

PK: ¿Hubo lecturas o autoras que te dejaron algún mensaje o fue algo que armaste vos desde la práctica, con tus experiencias?

María Riot: Sí, empezar a leer a personas como Amarna Miller, a Georgina Orellano, libros de académicas que hablaban sobre el trabajo sexual fueron cosas que me hicieron entender que esta elección es legítima. El trabajo sexual es una profesión legítima y las problemáticas que lo atraviesan no tienen que ver con la tarea en sí sino con cómo se lo criminaliza. Las problemáticas socioeconómicas que atravesamos las trabajadoras sexuales las atraviesan todos los demás trabajos en menor o mayor medida. Dentro del feminismo encontré que también hay posturas a favor del trabajo sexual y esto a mí me hizo tener un proceso más fácil que otras compañeras que no tienen acceso a esa información y que hoy en día siguen sintiendo culpa por su trabajo. Cuando una parte del feminismo entiende que el trabajo sexual es porque la mujer no puede elegir, va a favor de ciertos estereotipos y termina yendo en contra de muchas mujeres que deciden trabajar libremente de esto.

PK: Además de ser trabajadora sexual, también sos actriz porno. ¿Qué fue lo que te interesó del porno para formar parte activa de él?

María Riot: Lo principal que a mí me interesó del porno fue la autonomía sexual, la libertad de expresar que podemos hacer lo que queremos con nuestro cuerpo. Que la sexualidad la podemos llevar a diferentes ámbitos porque no sólo pertenece al ámbito privado. El erotismo siempre formó parte de mi vida y tenía ganas de poder plasmar eso en algún espacio. Me encontré con que aunque la mayoría de las personas que trabajan en la industria porno cumplían con ciertos estereotipos, muchas otras no y hay una gran cantidad de contenido con otras formas de corporalidades. Hay muchas formas de representar la sexualidad, diferentes identidades que no se ven en el porno tradicional. Desde el primer momento sentí interés por formar parte del porno que escapa a esas estructuras, tanto como partícipe como también como creadora. Tengo ganas de crear mis propios proyectos en este sentido.

PK: ¿Es fácil para una persona que quiere entrar a la industria porno desde un lugar diferente poder lograrlo?

María Riot: Es complicado porque no son tantas las productoras que hoy en día hacen un porno diverso. En Latinoamérica no existen casi. Las directoras y productoras de porno diverso están más que nada en España, en Berlín, en Australia, en San Francisco. Entonces sí, si querés tener una carrera en ese tipo de porno tenés que tener mucha paciencia, ahorrar, hacer contactos, saber que no vas a poder vivir solo de eso y que muchas veces tenés que sacrificar muchas cosas de tu vida personal. A veces es más recomendable hacer tus propios videos y empezar a experimentar vos en lugar de esperar que otres te llamen.

PK: ¿Las personas que conociste trabajando en el porno por lo general tienen prejuicios o miedos para contar de qué trabajan o para hacer pública su profesión?

María Riot: La mayoría trabaja en actividades relacionadas con lo sexual: hacen webcams, venden ropa interior, fotos, hacen shows eróticos en vivo, trabajan en sex shops o tienen su propia línea de juguetes. Y cada une tiene su vida personal y privada que algunes quieren cuidar usando otres nombres. También hay muches como yo que decidimos contar de qué vivimos, que no tenemos problemas en que se sepa. Eso está en cada une y es muy respetable qué se quiere contar de esta profesión.

PK: ¿Qué importancia tiene para vos tu autoestima y cómo construís tu erotismo desde ella?

María Riot: Mi proceso de construcción de autoestima y de mi propia percepción corporal es algo con lo que trabajo todo el tiempo. Esto de ser actriz porno o trabajar de tu imagen me ayudó a aceptar cosas de mí que antes quería cambiar. Con el tiempo me di cuenta que son características mías que voy a tener siempre. El hecho de salir en videos o fotos y que se vean mis cicatrices o reconocer que no soy una persona delgada me hizo también aceptar y reafirmar esta idea de que una persona puede sentirse bien, representar algo erótico y sexual más allá de cómo sea su cuerpo. No tenés que cambiar para agradar a las personas porque además hay un mercado sexual con gustos muy amplios y no es necesario ser una modelo o caer en ciertos estereotipos para sentirse bien. Tampoco me gustan las ideas del tipo “aceptate como sos” porque creo que cada una de nosotras tiene que hacer su propio camino. Sería hipócrita si dijera que me acepto como soy pero el trabajo sexual me ha ayudado a apropiarme mucho más de lo que yo creo que son mis virtudes. Empecé a quitarle importancia a cosas que pasan a un segundo plano como las cicatrices, rollos, celulitis, estrías, pelos. Obviamente para estar en el trabajo sexual como en el porno hay que adaptarse pero también podemos capitalizar nuestras individualidades.

PK: ¿Cómo es el trabajo de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina) y qué proyectos tienen respecto al trabajo sexual?

María Riot: Ammar empezó en 1994 principalmente como respuesta a una problemática real que era el abuso policial en la calle a las trabajadoras sexuales. Lo que buscamos visibilizar es la persecución de las fuerzas policiales pero hoy en día también buscamos organizarnos y queremos dar la cara para terminar con la discriminación que existe sobre nosotras y nuestro trabajo. Hoy nos encontramos en un momento histórico que hizo que nuestra militancia gane un lugar que nunca antes había tenido y a partir de nuestra lucha los medios hacen cada vez más visible nuestros reclamos. Esto nos hace luchar desde un lugar distinto. Luchamos todo el tiempo para que se entienda que el trabajo sexual no es trata y que las trabajadoras sexuales tenemos que contar con derechos laborales como cualquier otra mujer. Cada vez hay más situaciones que nos expulsan hacia la vulnerabilidad y por eso nosotras queremos trabajar en diversos proyectos que tengan que ver con la despenalización del trabajo sexual o con la creación de una ley sobre el trabajo sexual que nos otorgue los derechos que nos faltan.

PK: Como feminista y defensora de los derechos de los animales, ¿cómo se conectan para vos la lucha por los derechos de ambos?

María Riot: Yo creo que están muy conectados porque el feminismo y quienes luchamos por los derechos de los animales somos expresiones de lucha por grupos que han sido oprimidos a lo largo de toda la historia. Para mí el feminismo debe ser interseccional y debe darse cuenta de que la lucha de las mujeres no es la única, que tenemos que ampliar nuestra mirada a otras problemáticas actuales. Si hablamos de libertades y derechos, tenemos que pensar si con nuestras acciones y nuestros hábitos estamos perjudicando a los derechos de les demás. Del mismo modo que luchamos para que las mujeres no se entiendan más como inferiores, también tendría que pasar lo mismo con los animales, que se consideran seres inferiores sólo por no ser humanos. Los animales deben ser vistos como sujetos de derechos que merecen vivir sus vidas plenamente. En cualquiera de los dos casos se comparten los estigmas que cuestionan aquello por lo que se lucha.

Las imágenes son cortesía de María Riot, con crédito de Gonzalo Resti / G. Schimmel / Mai Straunsager. Si querés conocer más sobre ella, entrá a su página: María Riot.

Guardar

1 Comentario

  1. hola,acabo de leer la entrevista y es muy interesante de como decidiste trabajar en el porno y lo considero muy bueno lo de ayudar con diversas formas a las mujeres,pero siempre me pregunte porque no agregar algo de defensa personal,lo pregunto porque parece que los femicidios no termina,solo es una idea que estaria bueno plantear y pensarlo,me gusto la entrevista,saludos 🙂

Deja una respuesta

Navegar