Verde que te quiero verde

Nuestra sexóloga Marta nos regala esta oda al verde. “Porque no nacemos sabiendo, vamos aprendiendo y creciendo. ¡Claro que estamos verdes!, ¡en tantos temas!, ¡en tantas cosas!”.

Ilustración de Maite

Le tomo prestado a Federico García Lorca su verso y no me arrepiento.

Se lo “robo” porque te quiero así, verde.

Con todo lo que eso significa.

Te quiero a pesar de que estés muy verde.

Porque no nacemos sabiendo, vamos aprendiendo y creciendo. ¡Claro que estamos verdes!, ¡en tantos temas!, ¡en tantas cosas! Y cuanto más sepas de algo, más cuenta te darás de lo poco que sabes de nada. Pero eso sólo significa una cosa, que, como la fruta todavía temprana, aún podemos madurar. Igual necesitas tiempo o a lo mejor esfuerzo, quien sabe, lo que sí indica es un desafío, un camino hacia delante: podemos mejorar. Podemos aprender cosas nuevas y dejar de estar tan verdes en aquello que nos interesa. Sueños, deseos, probabilidades.

Te quiero verde picante.

Con los comentarios subidos de tono, con los juegos de palabra, con el tonteo, con los guiños, con las miradas que invitan e insinúan. Buscar el puntito verde en nuestra vida, erotizar más momentos, reírnos juntes, tener una palabra secreta con la que poder insinuarnos sin que nadie más se entere. Disfrutar de la sexualidad, jugar, crear, inventar.

Te quiero cuando les pones verde.

Me gustaría que pienses las cosas, que valores, que te informes, que no tragues con todo lo que te dan sino que lo mastiques, que lo deconstruyas y decidas qué te vale y qué no. Que si no quieres algo seas capaz de decir que no, que no tengas miedo a criticar lo que no te gusta o no te convence y que seas capaz de alzar la voz para defender aquello en lo que crees sin importar que por eso te pongan verde a ti.

Te quiero verde como la hierba.

Para que crezcas con libertad, para que todo lo que tengas por delante en esta vida sea ir hacia arriba. Para que el sol -las alegrías- te impulse y la lluvia -los problemas- te haga crecer. Para que te rodees de gente como tú que te fortalezca y te haga sentirte bien.

Te quiero verde semáforo.

Para que siempre estés abierte a nuevas aventuras. Para que no tengas miedo de abrir tu mente para ver cómo son las cosas, para que no tengas miedo de abrir tu corazón y dejar que sucedan cosas maravillosas. Para que no digas que no a aquello que te apetezca por “el qué dirán” y te aturulles con mil y una normas.
“No le voy a decir lo que quiero porque si me conoce debería saberlo”, ¡dilo!
“Le daría un beso y siento que es recíproco pero claro, es la primera cita y la religión y las películas americanas me han enseñado que hay que esperar”, ¡dalo!
Y, sobre todo, te quiero verde esperanza.

Porque estamos tan acostumbrades a estar rodeades de noticias e historias tan cargadas de negatividad que a veces consiguen que nos achantemos un poco. Porque el miedo en los medios de comunicación buscan que nos sintamos pequeñites cuando somos muy grandes. Porque la gente abandera aquello de “piensa mal y acertarás”. Y no. Porque hay esperanza, porque el ser humano puede ser maravilloso, porque a veces parece que nuestro pequeño gesto, palabra o abrazo se pierde en la inmensidad, sin embargo, poco a poco, se pueden cambiar las cosas. Porque existe la bondad, porque existen personas que te van a querer sin juzgarte, porque una sonrisa puede salvar una vida, porque existe la sororidad.

Verde que te quiero verde.

Así te quiero a ti.

 

3 Comentarios

  1. Preciosos textos y entretenidos. Mi color preferido es el verde: me encantaron.
    ?Los textos en negrita son los de Garcia Lorca?
    Muchos cariños a las autoras

    • Hola Silvia! gracias por tus palabras 🙂 lo único que he tomado prestado de García Lorca es el “Verde que te quiero verde”, el resto es mío. un besito!

  2. Pingback: Verde que te quiero verde | destino:placer

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