Dar puntada sin hilo

Las Fridas que han escrito a Proyecto Kahlo para pedirnos consejo este mes tienen en común la palabra romper: por creer que su vida está rota o bien por plantearse si romper es lo mejor si aparece una tercera persona

Ilustración de Laura Izquierdo

 Desde chica escuchaba historias de personas que nacían rotas, pero nunca pensé que fuera una de ellas. Qué pasa cuando tienes absolutamente todo, amigos, familia maravillosa, una pareja que te ama, apoyo, pero nunca hay suficientes razones para ser completamente feliz. Te sientes bien a ratos, y después todo vuelve a ti, eres insignificante ante el universo. Fui excelente estudiante, practicaba un deporte, tenía miles de metas en la vida, y ahora en lo único que pienso es que tal vez yo no debería estar aquí, parece algo enfermo. No se preocupen, no soy lo suficiente valiente como para quitarme la vida. Pero me gustaría saber si han experimentado algo así, y si han logrado salir de ese abismo, porque sinceramente me está dando mucho miedo.

Hola preciosa!!
Gracias por visitarnos y sobretodo por escribirnos. ¿Sabes? un día leí que la pasión por vivir es levantarse cada día con ganas de hacerle el amor a la vida, al principio pensé ¡qué tontería! Pero si te paras un poco y lo analizas tiene mucho más sentido del que en un principio parece tener…

Desde pequeñitas se nos enseña que cuantas más cosas tengamos más felices seremos, pero a menudo que vamos creciendo esa enseñanza se vuelve una pesadilla y fíjate que es así porque tenemos asociado el concepto de <<FELICIDAD>> al de dinero y/o riqueza porque eso nos permitirá comprar todo lo que deseemos. Sin embargo, en la práctica se observa que las personas que más tienen son las más infelices del mundo, por lo tanto, ese vacío que sientes no solo lo tienes tú. Entonces, ¿qué es lo que falla? ¿por qué la gente no es feliz cuando tiene todo lo que quiere? ¿no era eso la “”felicidad””? Resulta que el secreto de la felicidad no consiste en tener muchas cosas materiales o inmateriales sino en saber disfrutar de lo mucho o poco que se tenga. Por lo que si cambiamos la relación FELICIDAD-RIQUEZA por FELICIDAD-DISFRUTE y la reaprendamos tal vez nos vaya mejor en la vida. Pero ¿cómo hacerlo? El conseguirlo precisa de muchísisisisisismo esfuerzo por tu parte, yo te animo a intentarlo, a quedarte con aquellas personas que te aporten algo positivo y a alejarte de las que te agotan y te chupan la energía, a decir no a un coche, a un ordenador o a un teléfono móvil nuevo, a buscar actividades que te hagan sentir bien al practicarlas, si haces deporte que sea porque te apetece no para tener un cuerpo más bonito, si tu relación de pareja es aburrida y monótona intenta darle un toque de color (por ejemplo escribiéndole una nota sexy, romántica o como tú prefieras y pegándola en el espejo del baño para alegrarle la mañana), si crees que ya no funciona ármate de valor y corta por lo sano, si no te gusta tu trabajo intenta buscar otro nuevo, sigue formándote o haciendo cursos que te hagan crecer como persona o como profesional, practica alguna terapia de relajación, apúntate a clases de yoga, conoce a personas nuevas,….. hay mil y una cosa para retomar las ganas de vivir y recuperar el amor primero por ti misma y luego por todo lo que te rodea, pero para ello tienes que querer hacerlo y esforzarte mucho por conseguirlo y mantenerlo.

Para empezar yo te propongo que te pongas como meta a partir de hoy que vas a sonreír una vez cada día como mínimo, sin motivo, solo porque sí 🙂 ¿qué te parece? ¿aceptas? En cuanto lo hagas varias veces te sentirás una persona completamente renovada ¡pruébalo!. Te voy a recomendar también una lectura estupenda, el autor es Walter Riso y el título “Enamórate de ti”, ¿habrá cosa más bonita? 🙂 Por último, decirte que si te pones manos a la obra y no encuentras resultados en un mes aproximadamente busca a un profesional de la psicología que pueda guiarte en este proceso, el progreso será más notable, aunque lo importante es que no te pares, porque vivir sin disfrutar de la vida es un sinsentido. Finalmente, creo que estoy preparada para contestar a tu pregunta, ¿se puede salir de la situación que estás viviendo ahora mismo? Sí, si quieres 🙂 Nada ni nadie te servirá si tú no estás completamente dispuesta a hacer cambios en tu vida.

Mucho ánimo, eres una chica fuerte solo tienes que ponerlo en práctica.
¡Un besote enorme y una graaaan sonrisa (para empezar)!
Vero Mar.

 

Queridas Fridas,
Les escribo para compartir una situación y pedir sus acertados consejos.
Capítulo 1
Me encuentro en medio de una maraña de sensaciones: Tengo un novio, un buen novio, un hombre valioso conmigo. Hasta ahí todo bien. Tengo un buen tiempo con él, lo suficiente para saber que el amor no convierte a nadie en perfecto, para saber que las parejas se cansan, y que no todo el tiempo tienes ganas de estar con la persona, el suficiente tiempo para saber-también- que esas cosas son cíclicas y que las relaciones, las personas y la vida va y viene. Con él me ha pasado que puedo sentir y entender eso de las “temporadas” o las “etapas”. He tenido etapas en las que ni siquiera pensaba en mi relación, otras en las que estaba enamorada como la primera vez y otras en las que no tengo ni una pizca de paciencia. Y suele ser así año tras año. Siempre pienso que eso es lo que hace que no me aburra y que nuestra relación siempre se renueve.
Capítulo 2
Hace un tiempo conocí a otra persona. Fue casual, completamente inusual: alguien nos presentó, intercambiamos información sobre un tema de interés común. Seguimos nuestro camino. Nunca más lo volví a ver, pero claro…el internet. Mantuvimos conversaciones en varias ocasiones, siempre como amigos animosos sobre el tema, la literatura, en común. Las conversaciones cada vez si hicieron más cercanas…más cercanas. Para definirlo (siempre intento definir las cosas) sentía que este otro chico era un admirador interesante, con quien puedo “experimentar otras formas de ser yo misma” mi lado literario, fantasioso y con el tiempo…más erótico que el que conocía antes de él.
Capítulo 3
Pues sí, no he terminado la relación con mi novio porque, ante todo, no he dejado de quererlo, no me imagino una vida sin él, sin nuestros planes. Pero tampoco he frenado nada con el nuevo chico (no tan nuevo…llevamos un buen tiempo hablando) y claro…no siempre me siento bien. Y, sin embargo, a veces pienso que necesito a los dos.Esto me parece manejable, sobre todo cuando con mi novio estoy de buena racha. El otro es solo un personaje querido, pero secundario. Pero cuando llegan las etapas de impaciencia, el otro es una evasión maravillosa y me preocupa que tome más importancia cada vez. ¿Por qué no puedo conformarme con aquello que es de por sí bastante y bueno para mí?
Gracias a todas, desde ya.

Hola Frida,

Antes de nada disculpa la tardanza en la respuesta pero nos gusta siempre tomarnos nuestro tiempo para leeros bien y tranquilas que es como os merecéis y he tenido unos meses de locura 🙂 Escribes tan bien que te expresas fenomenal y entiendo perfectamente por lo que estás pasando.

Te preguntas que “por qué no puedes conformarte con aquello que es de por si bastante y bueno para ti” y la pregunta es ¿por qué hay que conformarse? Me explico… Se nos ha inculcado de que una sola persona, nuestra pareja, tiene que ser lo que “necesitemos” y por eso cuando nos encontramos en una tesitura como la tuya y descubrimos que hay otras personas que nos aportan otras cosillas, nos resulta a veces incómodo. No está bien visto y lo tenemos como grabado a fuego.

La realidad es otra. Seguro que tienes amigas y amigos diferentes, que lo que haces con unes no lo haces con otres. Que si quieres desahogarte de algo igual llamas a Pepe y si lo que te apetece es un plan de marcha y fiesta llamas a Nuria, por ejemplo. Y eso no está mal visto porque asumimos que cada persona es diferente y tiramos de elles (y tiran de nosotres) en función de lo que necesitemos o nos apetezca, ¿verdad?

Pero sin embargo, cuando se trata de pareja, se nos dice que no. Que con una nos vale. Oye, que me parece bien, y si encuentras a alguien con quien cubrir todas tus facetas está fenomenal (igual que puedes tener un amigo que lo mismo te de un plan de tranquis que uno más loco) pero ¿y si no? Por lo que dices, esa parte tuya que sale con el del capítulo 2, ese lado literario y fantasioso, no te sale con tu pareja, ¿verdad? ¿y por qué anular ese lado tuyo? ¿qué tiene de malo?

Lo que pasa es que en cuanto se mezclan sentimientos o momentos eróticos aún nos sale la alerta de “aaaauuuuaaaa! auuuuaaa! peligro!”, cuando lo ideal sería que nos hubiesen enseñado la sexualidad por lo que es, un medio de expresión y de conexión.

Está en tu mano la decisión sobre qué hacer, lo mismo sigues así y estás feliz, igual tu cuerpo te pide caminar otros senderos, a lo mejor te nace el hablar con tu pareja y abrirla. Eso sólo lo puedes saber tú pero espero que con mis palabras te haya ayudado en algo. ¡Te mando un besazo enorme!

Marta García Peris
Psicóloga, Sexóloga y Terapeuta de pareja

1 Comentario

  1. A la chica del primer mensaje me gustaría decirle que no está sola, yo he estado donde ella está, sé que da miedo pero se puede salir de ahí. A mí, una psicóloga me ayudó mucho a reencontrarme pero fue una búsqueda difícil. Cada vez que veía a un nuevo profesional le decía “Tengo todo para ser feliz pero no soy feliz” y preguntaban por familia, escuela, amigos, salud… Cuando no hallaban un problema no sabían como ayudarme. Al final mi terapia fue más parecida a un proceso de Coaching que a otra cosa, y me ayudó enormemente a dejar atrás la desgana aunque me tomó algún tiempo. Tomar suficiente sol todos los días y cuidar mi alimentación también ha sido muy importante para prevenir nuevos accesos de depresión.
    En fin, mi punto es decirte que no te detengas hasta encontrar el método terapéutico que te ayude, tal vez no sea el primero que visites pero busca al guía correcto que te ayude a salir de este estado, créeme, se puede y vale la pena intentarlo.

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