Gordxs felices

¿Os suena el típico comentario que se refiere a las personas gordas como muy simpáticas, graciosas, de buen humor o sonrientes? Seguro que sí. Lo que me pregunto es el por qué de este mito bastante extendido.


Ilustración: Blanca


Muchas veces nos imaginamos a las personas gordas como graciosas, bromistas y siempre, siempre, de buen humor. Este hecho, que en principio podía ser halagador, en realidad esconde algo -en mi opinión- negativo. Acudo a Yahoo! Respuestas para explicar un poco mejor por qué creo que es menos positivo de lo que parece en realidad:

 

 

 

Si una persona gorda es simpática, resulta que no es porque esté en su carácter, no, es simplemente porque tiene que compensar que no es físicamente atractiva de alguna manera. Vamos, que como seas gorda y encima borde, no vas a ligar en tu puñetera vida.

He conocido a todo tipo de gente gorda en mi vida, al igual que a todo tipo de gente delgada. Este estereotipo me parece tan injusto como el de la chica rubia y tonta, o el del chico cachas e iletrado. Son prejuicios, y mi experiencia me dice que, en muchas ocasiones, los prejuicios no se cumplen en absoluto. Yo no necesito hacerme la simpática para compensar mis (supuestos) defectos físicos. Si alguien se fija en mí, se fijará por multitud de cosas. Si a alguien no le gustan las chicas gordas, no creo que, mágicamente, debido a mis bromas o mis risas, vaya a caer rendido a mis pies.

Recuerdo una vez, hace ya muchos años, quizá más de diez, que pasé una tarde con un par de compañeros del conservatorio. Uno de ellos se trajo a un amigo, con el que, por alguna razón, conecté muy bien. Siempre he sido tímida en el primer contacto y no tengo mucho don de gentes, pero esa tarde estuve especialmente habladora y graciosa. Al día siguiente, mi compañero me dijo que su amigo había comentado en el instituto que había conocido a una chica muy maja. Sus amigos, adolescentes con hormonas rebosándoles por las orejas, seguidamente le preguntaron si la chica en cuestión estaba buena. Él respondió que no, pero que con lo simpática que era eso era lo de menos.

¿Decidí yo, entonces, empezar a ser el alma de la fiesta para gustarle a los chicos? Pues obviamente no, porque no está en mi carácter. Puedo tener algún día más divertido; y mis amigxs más cercanos probablemente me consideren una chica graciosa, pero eso lo da la confianza. Yo soy como soy, y si ese chico se fijó en mí sería porque el conjunto le gustó. Igual me pilla otro día y hubiera pensado que era una sosa. Pero eso es algo que me cuesta controlar, me comporto diferente según el entorno, como creo que le pasará a mucha gente. No es lo mismo dar con un grupo de personas cálidas y con el que tienes en común cosas, que ir a parar con personas que no se abren y que son muy diferentes a ti. Al menos, en un primer contacto para mí esto es fundamental.

Me parece injusto que la gente dé por hecho que, al ser gorda, tengo que ser graciosa y estar de buen humor por narices. No tengo por qué agradar a los demás; y menos aún si ese agrado se debe a que mi imagen les ofende de algún modo y tengo que disculparme siendo ocurrente y riéndome todo el rato. Soy como soy. Tengo días graciosos, días en los que estoy triste, días en los que estoy de mal humor porque el metro iba lleno y he llegado tarde al trabajo por culpa de un atasco… Tengo días buenos, días malos y muchos días normales. Como la gran mayoría de la gente que me rodea.

Por eso, si soy tímida, no hago estupendas bromas o no soy un animal social y eso te molesta, sólo puedo decirte una frase que, no por típica, deja de ser muy elocuente: Al que no le guste, que no mire.

 

3 Comentarios

  1. Yo soy gorda y soy muy feliz, eso no quiere decir que trato de disimular mi defecto (que yo elijo tener) diciendo estupideces. Significa que soy ocurrente y me gusta mucho divertirme. Nunca he tenido problemas para tener novios y tengo muchos amigos, mayormente la gordura es una elección y el que crea una personalidad falsa por ello da lástima.

  2. Mujeres irreverentes sinónimo de dignidad

    Me encantó el artículo, personalmente me identifique mucho, ahora soy delgada pero toda mi adolescencia tuve sobre peso a causa de que tomaba unos medicamentos. Siempre desde que era niña he una persona muy sociable, carismatica y extrovertida, y cuando me puse gordita al comienzo me opaque un poco, pero de manera circunstancial, deje que todo pasara y me adapte a mi cuerpo y nunca tuve ningún episodio desagradable en donde me traumatizara con mi peso. Es difícil para muchas personas aceptar su subre peso y mas si se es adolescente cuando lxs chicxs te estan hechando el ojo. Es cuestión de amor propio y de enfocarse en si mismx. Gracias a esta página que me llena los dias. Muchas gracias en serio!!!

  3. Muchas gracias por tu post, me reanimó mucho. No sé porqué a las chicas nos pega de forma diferente ésto de los kilitos de más. Tus palabras dan fortaleza y seguridad.

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