Miedo a la soledad

La soledad, aunque parezca paradójico, puede ser nuestra compañera. Y esto no siempre es algo del todo negativo.


Ilustración: Qam


El día que decidí hacer este artículo me pareció una buena idea, tenía a la soledad por ahí escondida mirándome de reojo.  Ahora que me toca escribirlo me encuentro justo con la soledad delante de mí, mirándome fijamente . Se está partiendo de risa la jodía.

Antes de todo y para no auto perderme, diferenciaré entre dos tipos de soledad: la soledad compañera y la soledad que te pone la zancadilla. Voy a por la primera.

Uno de los mayores miedos que tenía cuando era pequeña era quedarme sola. Quizás el hecho de ser hija única afectó a que pensara de aquella manera, no lo sé; pero el hecho de haber crecido sin hermanos y de haber jugado tantas veces sin compañía, me ha hecho finalmente ver a la soledad como una compañera, no como una enemiga. Creo que muchas veces la pobre soledad es despreciada y ninguneada, como si fuera un tabú, cuando lo que deberíamos hacer es tratarla con respeto y aprovecharnos de sus aspectos positivos. En los tiempos que corren no es tan fácil encontrar tu propio espacio; tu espacio para respirar, para relajarte, para conocerte mejor a ti mismx, ese espacio para poder hacer eso que a ti tanto te apetece y no lo que le apetece a tu padre, tu amiga o tu pareja.

¿Qué mejor manera de aprovechar la soledad que empapándose de unx mismx? Por mucho que adore estar con mi pareja, por mucho que ame los buenos momentos juntxs, una pequeña e íntima felicidad me llena cuando sé que nos separamos unos días. Esos días puedo ocupar toda la cama y  hacer un maratón de películas romanticonas de Jane Austen (¡oioioi Mr. Darcy!) mientras engullo el bol de palomitas (que por fin es todo mío) con mi querido y siempre infravalorado (por mi pareja) jersey de Batman. Y no pasa nada.

No es nada terrible el querer estar así y no querer ver a nadie más por mucho que el resto de la gente se empeñe en demostrarte lo contrario.

– ¿Hoy quedamos a las 8?

–  No, lo siento, no me apetece salir.

–  Pero hombre, ¿qué vas a hacer sola en casa? Sal, anda.

A ver cómo te explico yo que por mucho que te quiera y me guste estar contigo, hoy prefiero la compañía de un libro y del silencio. Y del chocolate que tengo en la nevera, ya que estoy. La soledad en estos casos es mi fiel aliada, hay que saber apreciarla y disfrutar bien de ella. Pero a veces en la vida te golpea de lleno la soledad de la zancadilla. El segundo tipo de soledad, ese que no te esperabas y que duele. Uf, cómo duele.

Al miedo le encanta jugártela; de pequeña me decía al oído que un día perdería a las personas que más quiero. No tiene por qué significar la muerte, también puede ser una ruptura amorosa, un pérdida de una amistad, etcétera. Hay veces que perder a tu compañerx de batallas del día a día por motivos personales puede llegar a doler tanto como por razones vitales. No podré vivir sin él, sin ella. Crees que tu vida se va a parar, que todo es una mierda y que no encontrarás a nadie igual, pero no es verdad. No es verdad por mucho que tu corazón te esté gritando que tienes que salir corriendo a recuperar a esa persona o  incluso que tienes que pedirle permiso a la muerte para que te la devuelva, si se pudiera. Somos seres sociales, es natural que necesitemos cariño, compañía y mucho amor; pero creo que también podemos ser independientes al mismo tiempo y sobre todo podemos ser capaces de buscar nuestra propia autonomía sin exigir que tu vida sea construida por tus padres, tu mejor amigx , tus hijxs o tu pareja.

A mí me toca enfrentarme a este tipo de soledad ahora mismo, por eso no sabía si sabría enfocar bien lo que escribo. Aquí la tengo, me mira fijamente y se ríe a carcajadas porque todavía no sabe que la voy a usar como yo quiera. La voy a utilizar para  sacar lo mejor de ella y así poder sacar lo mejor de mí misma, porque por mucho que me agobie o me duela en este momento, vida sólo hay una y nadie la recorrerá por mí.

 

15 Comentarios

  1. Carolina

    Disfruto mucho de la soledad, es mi momento preferido a veces. Pero hoy no puedo dejar de pensar que la soledad se está volviendo eterna para mi. Tengo 25 años y ver que todas mis amistades, mis hermanos, mis ex, mis chongos, paseando con sus otras mitades, me hace pensar en una soledad que duele. La sensación primera es que no hay persona que quiera compartir su soledad conmigo. Me siento desamada, inútil a veces.

  2. Es tan frustante tratar de hacer entender al mundo lo mucho que disfruto estar sola por un día, lo mucho que disfruto de ver una serie o novela y llorar, gritar y odiar porque estoy dentro de esa historia por unas horas. Sola. No tan sola, conmigo misma. Para una persona que anda corriendo por la vida, gritando lo que piensa es tan lindo ver que alguien con la que nunca habló la entiende. La entiende tanto. Solo gracias.

  3. Cuanta verdad !!!! y lo has definido perfectamente yo también lo he vivido así, algunas veces esa «soledad» aparece por algún rincón incordiando !!

  4. Leyendo sus comentarios, me siento menos sola en las soledades… en general me llevo bien con mi mamá (con quien vivo) y por su puesto con mi pareja, pero en las demas relaciones sociales soy realmente pésima, me cuesta conectar con la gente y soy muy arisca y selectiva, ademas de muuuuy poco sociable. Justo hoy me estaba deprimiendo por pensar que eso era malo y que no merezco ser parte de la sociedad y mejor me voy a un cerro… pero luego de leer esta preciosura de articulo pienso que las amistades y demases estan sobrevaloradas.
    No soy sociable, pero tengo otras cosas buenas… miro el mundo desde el silencio y lo veo con otros ojos, muchas veces somos mi mente y yo.
    Muchos cariños a todes los solitaries, no somos peores que los amistosillos.
    Viva la soledad apañadora.

  5. Xra mi es un poco dificil llevarla xk siempre me e sentido sola y me es muy difícil hacer amigos y los pocos k tengo nolo son tanto xk siempre lak los busca soy yo y eso no es padre

  6. Admiro tu fortaleza, yo desde hace tiempo me he sentido sola a pesar de estar cerca de personasy no queria alejarme de ellas por miedo a estar «verdaderamente sola», sin embargo decidi alejarme de ellas, porque yo sabia que no eran amigos verdaderos, y opte por estar completamente sola. Aunque es verdad que estoy sola, no me habia dado cuenta de lo fuerte que era, y algun momento de debilidad, me mire frente al espejo y me decia a mi misma que estar sola no era tan malo, porque me tenia a mi misma, y yo tengo el poder de hacer que mi entorno sea el mejor para mi.
    🙂

  7. Perfecto articulo, justo como me siento ahora

  8. Pues yo siempre defendí la primera y disfrute de ella… pero hoy estoy en la segunda y realmente no se como enfrentarla! Me encantó su artículo, sentía q lo había escrito yo, xq es justo lo q pasa x mi mente, excepto lo ultimo, pero espero lograrlo tmb. Felicidades chicas!

  9. Hace algún tiempo paso por algo parecido y aprendes a disfrutar de ti misma, lo triste es que llega un punto en que te aburres y ahí ya no es tan divertido ver reír a carcajadas a la soledad…

  10. Buena nota, me ayuda a iluminar un poco mi cabeza…
    Necesito su opinión, qué hacer cuando la soledad te ha acompañado siempre, cuando diario te despiertas por la mañana y sólo están ella y tu, cuando diario siento que me abofetea y nubla mi espacio…
    Las relaciones en general nunca han sido mi fuerte, muy poca comunicación con mi familia y de mala calidad… y ni que decir de las relaciones de pareja, ahora con 26 años no he podido concretar ninguna en verdad me veo muy lejos de hacerlo, jamás he tenido a ese chico ni he podido elegir si quiero o no verlo como dice el post…

    Gracias por sus notas… En verdad me ayuda en algo leerlos!

  11. dayana abreo

    Me siento super, super identificada con este articulo, ya que yo me siento feliz sola, disfruto de mi soledad, cuando no estoy con mi hija me dedico tiempo a mi, a estar conmigo, a leer a encontrarme a mi misma, mucha gente me pregunta porque no he conseguido otra pareja? Y hasta me ven raro, ya que estamos envueltos en una cultura acostumbrada a la compañía asi sea mal acompañados, pero yo estoy feliz así cada día encontrando me mas a mi misma.

  12. Hermoso artículo al cien identificada, estoy pasando por aprender a aceptar mi soledad como una bendición que como aquí dice en estos tiempos es difícil encontrar un espacio para una misma. Y cuando leo los artículos aquí publicado en la página se que no soy la única que llega a pensar lo que leo aquí… Muchas gracias!

  13. Me fascino el articulo pues me identifique totalmente con el ya que soy hija única también de mama soltera así que mi madre tuvo que trabajar y la soledad se convirtió en mi compañera la mayor parte de veces y en otras si me pego pero hoy a mis 38 años tengo mi pareja pero cada quien vive en su casa, no tenemos hijos y sigo disfrutando pasar días conmigo misma. Gracias por tan buen articulo.

  14. Excelente nota! Bravo por quienes pueden usarla como quieren! Excelente chicas! Gracias!

  15. Justo me topo con este post apenas 24 horas después de que se me empezara a reír ese segundo tipo de soledad. Yo era muy fan de la primera, porque me costó mucho alcanzarla tras un desengaño, y ahora, después de enamorarme sin medida, vuelve a acecharme esa segunda tras otro desengaño. Pero yo quiero la primera. Y a por ella voy.

    Gracias por vuestras palabras, chicas.

Navegar

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies