Yo también tengo endometriosis

Lola, nuestra doctora, nos habla sobre la endometriosis. La gran desconocida que afecta a millones de mujeres en su vida diaria.


Ilustración: Xiana Basura


Yo también tengo endometriosis. Hace un mes escaso que lo sé, se me diagnosticó a raíz de un quiste ovárico que me extirparon mediante laparoscopia y de ahí el hallazgo: mi pelvis está plagada de focos endometriósicos. Resulta que mi vida no ha cambiado en absoluto. Mis reglas nunca han sido dolorosas, nunca intenté quedarme embarazada; sí que tengo un síndrome premenstrual, llamémosle “florido”, aunque no interfiere demasiado en mi calidad de vida. El caso es que a pesar de mi condición de mujer y, además, sanitaria, poco o casi nada sabía de la endometriosis. Hace algunos meses y a través de un documental empecé a prestarle atención, sin saber aún que yo era una de esas mujeres que la tenían.

Resulta que la regla no debe doler en exceso, que a veces la dificultad para quedarse embarazada puede tener que ver con la endometriosis, que hay millones de mujeres que ven afectada su vida personal, social y laboral por la dismenorrea -o menstruación dolorosa- y que ésta puede tener una relación directa con la endometriosis y una disregulación hormonal. A pesar de que es una entidad de la que se habla desde principios del siglo XX, aún es una gran desconocida. Nuevamente se presta poca atención al cuerpo de las mujeres: se normaliza lo patológico y se patologiza lo normal.

Asumiendo que son muchas las mujeres que se ven afectadas por la endometriosis y que además no lo saben, mi intención con este artículo no es otro que activar la señal de alerta para aquellas que podáis estar en esta situación. ¿Por qué? Porque los expertos nos dicen que cuanto antes se aborde el problema, la posibilidad de solucionarlo es mucho mayor.

Así que si eres mujer, tus reglas son muy dolorosas, estás teniendo muchas dificultades para quedarte embarazada, tienes dolor abdominal de causas desconocidas a pesar de la realización de un sin fin de pruebas, padeces dolor pélvico crónico… piensa, puede que tengas endometriosis.

En cuanto a la prevalencia de la endometriosis, los datos arrojados por diferentes estudios varían. No obstante, se nos dice que en torno al 10% de las mujeres en edad reproductiva tienen endometriosis. Cuando hablamos de mujeres con menstruación dolorosa o dolor pélvico, el número aumenta a un 30-80%; y cuando han sido estudiadas mujeres con problemas de fertilidad, el porcentaje ha sido del 38-50%. Sin embargo, con síntomas o sin ellos, en muchas ocasiones las mujeres desconocen la existencia de esta enfermedad, retrasan su diagnóstico y con el paso de los años, aumenta su morbilidad.

  • ¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es aquella entidad clínica en la que el tejido endometrial, que es el tejido que recubre el útero en su zona interior, aparece diseminado por la cavidad peritoneal (abdomen), en ocasiones incluso en lugares distantes de esta región.

Este tejido se caracteriza por ser hormono-dependiente, tiene receptores para los estrógenos y va a verse estimulado por éstos.

En ocasiones, esos pequeños implantes de tejido endometrial, por ese mismo estímulo hormonal del que hablaba, pueden crecer, sangrar y/o formar quistes, que en la mayoría de las ocasiones se localizan en los ovarios. Los quistes de tejido endometrial se conocen como endometriomas.

  • ¿Por qué hay tejido endometrial fuera de la cavidad uterina?

Desde que a principios de siglo se empezó a hablar de la endometriosis, han surgido diferentes teorías que intentan explicar esta localización. La más reconocida nos dice que el flujo menstrual, en ocasiones, en vez de evacuarse hacia la vagina, lo hace de forma retrógrada hacia la cavidad peritoneal, a través de las Trompas de Falopio. Esta teoría, sin embargo, no explica por qué se han reconocido casos de tejido endometrial localizado en lugares tan distantes como pulmones, e incluso el cerebro.

Otra teoría intenta explicar la localización de tejido endometrial en lugares distantes por la diseminación a través de los canales linfáticos y hematógenos, es decir, mediante el sistema inmune o la sangre.

Una tercera teoría la asocia a un proceso autoinmune, posterior a un proceso cicatricial.

  • ¿Cuándo debo sospechar que tengo endometriosis?

1. Cuando la regla duela mucho -para esta situación el término empleado es dismenorrea-, cuando el dolor se acompañe de vómitos y te incapacite para el desarrollo de tu actividad habitual diaria.

2. El dolor menstrual puede ser habitual, pero la regla no tiene que ser un suplicio ni tiene porqué incapacitar tu día a día.

3. Cuando te sea difícil quedarte embarazada, también deberíamos tener en cuenta la endometriosis.

4. Si además tienes familiares con diagnóstico de endometriosis, aumenta la probabilidad de que la tengas, ya que suele haber una asociación familiar.

  • ¿Qué pruebas debe solicitar mi médica o médico para confirmar el diagnóstico de endometriosis?

La dismenorrea -menstruación dolorosa- es una consulta frecuente de las mujeres, y tomada por la mayoría de los profesionales sanitarios como un proceso completamente normal y asociado a la menstruación. Cuando las consultas por parte de la mujer son recurrentes, normalmente se le recomiendan anticonceptivos, y realmente los síntomas desaparecen o mejoran bastante. El problema, según los expertos en la materia, es que con esta actuación podríamos estar retrasando un diagnóstico. Por tanto, se retrasa una solución más definitiva y no dependiente de tratamiento hormonal, con la complejidad que ello supone.

Si manifestamos nuestras sospechas de endometriosis a nuestra médica o médico de atención primaria, debería derivarnos a atención especializada, al ginecólogo o ginecóloga. Si se trata de un profesional ávido, con la clínica y una correcta y exhaustiva exploración física, se puede llegar al diagnóstico en el 80% de los casos.  Para completar el estudio, se pueden realizar estudios de imagen como la ecografía o Resonancia Nuclear Magnética.

En muchos casos sólo se llega al diagnóstico mediante la observación directa, es decir, por laparoscopia -la cirugía que se hace mediante la introducción de unos “tubos” a través de unas incisiones en el ombligo e hipogastrio, y a través de una cámara endoscópica se ve la cavidad peritoneal, ovarios, útero, etc.-. Por ello se dice que la laparoscopia es el gold standard de las pruebas diagnósticas.

  • ¿Existen diferentes grados?

Sí. El grado de endometriosis no tiene correlación con la clínica, aunque las probabilidades de embarazo espontáneo son menores en aquellas mujeres con un grado severo de endometriosis.

1. La leve y moderada haría referencia a pequeños implantes dispersos en la cavidad abdominal.
2. En los grados más severos los focos son de mayor tamaño, existen adherencias e incluso fibrosis.

  • ¿Cuál es el tratamiento?

Muchos expertos dicen que la endometriosis leve y moderada, no hay que considerarla una entidad patológica, en cuanto la mujer goza de una calidad de vida plena desde el punto de vista ginecológico y hubiera cumplido sus deseos reproductivos, si los tuviera.

El problema de la endometriosis surge cuando las mujeres sufren dolor, incapacitándolas durante gran parte de sus vidas, interfiriendo en sus relaciones sexuales, laborales y sociales; ya que estas mujeres no se suelen sentir comprendidas ni apoyadas. Como ocurre en muchas ocasiones, se las tacha de “histéricas” y somatizadoras.

Pues chicas, la endometriosis existe, causa dolor durante la regla y previa a ésta, también se asocia al dolor durante la penetración -conocido como dispareunia-, al dolor pélvico crónico, en ocasiones se manifiesta también con molestias al orinar o defecar, y a alteraciones del tránsito digestivo, estreñimiento, diarrea… Así que, quienes padezcáis estas dolencias, hacedlo saber, son muchas la mujeres que están como vosotras y hay una causa.

El gran problema es que no existe un tratamiento farmacológico definitivo. Los tratamientos recomendados son hormonales y reducen los síntomas, pero no resuelven el problema. Una vez se abandona el tratamiento, el dolor vuelve a aparecer.

El tratamiento quirúrgico mediante laparoscopia suele ser más definitivo. El citado problema, requiere de expertos en la técnica y a veces incluso de un equipo multidisciplinar para abordar y tratar los diferentes focos endometriósicos que puedan aparecer en la cirugía.

  • En relación con la endometriosis:

1. Endometriomas: son quistes ováricos, formados por tejido endometrial y contenido líquido, sangre, que termina adquiriendo un tono oscuro y por ello se les conoce también como “quistes de chocolate”.

En muchas ocasiones el diagnóstico de un endometrioma y su extiparción mediante laparoscopia es lo que lleva al diagnóstico de la endometriosis.

La quistectomía -operación quirúrgica que consiste en la extirpación de un quiste- del endometrioma es la técnica más recomendada para evitar recurrencias posteriores.

2. Infertilidad: al parecer el medio inflamatorio que se genera en la cavidad abdominal, las alteraciones funcionales de las Trompas de Falopio, las adherencias, los óvulos que no alcanzan dichas trompas… parece que se crea un medio que impide la fecundación.

Aunque la endometriosis puede verse asociada a una mayor dificultad de gestación son muchas las mujeres que, aun presentando endometriosis, se quedan embarazadas de forma espontánea.

Es imprescindible recalcar que los tratamientos farmacológicos hormonales no suelen ser útiles y que es más resolutiva la cirugía.

  • Mitos e ideas falsas sobre al endometriosis

1. La regla duele y es lo normal: ¡Mentira! La regla puede provocar cierto disconfort, pero el dolor recurrente e incapacitante no hay que tildarlo como normal.

2. La endometriosis no afecta a adolescentes: ¡Mentira! La endometriosis puede afectar por igual a adolescentes, a jóvenes y a adultas.

3. Cuando te quedes embarazada, desaparecerán los síntomas: ¡Mentira! El dolor puede desaparecer durante el embarazo y la lactancia, pero tras éste, el dolor es recurrente.

4. La endometriosis siempre causa infertilidad: ¡Mentira! La endometriosis no va necesariamente de la mano de la infertilidad. Existe un porcentaje considerable de embarazos espontáneos en mujeres que presentan endometriosis.

  • Referencias

*Asociación De Afectadas Endometriosis Estatal – ADAEC. Sitio web: https://www.facebook.com/ENDOMETRIOSISADAEC

*Endometriosis, la punta del iceberg. 2014, de Kottomfilms Sitio web: https://wwhttps://www.youtube.com/watch?v=eMyCtfiytbsw.facebook.com/ENDOMETRIOSISADAEC

*Dra Luzdenis Ariza De La Hoz y DR. Ricardo Borda Coordinador del área de posgrado de Ginecologia y Obstetricia. (2014). Wiki, obstetricia y ginecología. Un novedoso sistema web con actualizaciones médicas en manejo quirúrgico del endometrioma ovárico. 2014, de Fundación Universitaria San Martín Sitio web: https://fusmobgin.wikispaces.com/-+Manejo+de+Endometriomas+Ov%C3%A1ricos

*American Society for Reproductive Medicine. (2013). Endometriosis, guía para pacientes. 2013, de American Society for Reproductive Medicine Sitio web:

https://www.asrm.org/uploadedFiles/ASRM_Content/Resources/Patient_Resources/Fact_Sheets_and_Info_Booklets_en_Espanol/BOOKLET%20Endometriosis%20ES%203-5-13%20corrected%20blueline.pdf

 

20 Comentarios

  1. Estefanía Henriquez

    Hola, creo que se borró todo el comentario que deje anteriormente 🙁
    Bueno, comienzo de nuevo.
    Fui diagnosticada con dismenorrea grado 4 desde mi primer menstruación. Era “normal” para los ginecologos a los cuales consulté, por ende no me preocupé.
    Al tiempo, me cansé de sufrir tantos dolores y consulté para un remedio o una solución que si haga efecto en mi (tomaba ibuevanol y esas pastillas que no me hacian nada y probe con algo mas “fuerte” que a una amiga le servía: ponstil, y tampoco cambiaba mi dolor). Me recetaron pastillas anticonceptivas […] (sigue)

  2. Estefanía Henriquez

    Hola, como estan?
    Me diagnosticaron dismenorrea grado 4 desde los 12 años (cuando comencé a menstruar), siempre me dijeron que era normal, con cada una de las ginecólogas que consulté. Cuando me cansé de sentir dolor (las pastillas normales no me hacian efecto), consulté para tener alguna solución. Me dieron para tomar anticonceptivos, probé por 3 meses pero el resultado fue espantoso. Padezco migrañas desde muy chica, y venía tratándolo, pero cuando tome los anticonceptivos, comencé a sufrir ataques de migraña, por lo cual me las sacaron. Según mi Ginecologa no hay otra opción viable que no tenga hormonas, por lo cual tengo que “bancarme” el dolor el resto de mi vida.
    A lo que voy es que, al crecer, me di cuenta que no puede ser solo una cuestión de dolor menstrual y punto… TIENE QUE TENER UNA CAUSA. Empecé a investigar y me tope con esta, la endometriosis. Consulté con la ginecologa y para ella es normal mi dolor, no salió nada en los análisis que me hice, por ende para ella esta todo bien (los analisis no eran especificos para notar la endometriosis). Pero yo sigo preocupadisima y aunque no sufra dolor todos los meses como hace unos años, si los sufro mes de por medio.
    La verdad es que nunca lo compartí más allá de mi flia y amigos… quería saber su opinión y que me recomiendan hacer… porque estoy 99% segura que padezco esta enfermedad y no se que hacer…

    • Hola Estefanía
      Siento que te encuentres en esta situación, es demasiado común y frecuente, por desgracia, pero como he dicho en el artículo no hay tratamiento médico defenitivo para la endometriosis y el diagnóstico a veces es difícil. Te recomiendo que solicites información a un especialista en la materia, no todos los médicos, ni siquiera ginecólogos o ginecólogas lo son. Las asociaciones también te pueden orientar hacia dónde dirigirte. Y, sobre todo, que juntas nuestra voz y quejas suenan más fuerte.
      Gracias por compartir tu experiencia.
      Besos

  3. hola!
    quisiera felicitar por la pagina es excelente !!!

    tengo unas dudas que quisiera pedir me ayuden a resolver..

    hace unos días comencé a notar un cambio de olor proveniente de mis genitales, lo tome normal puesto que siempre e sido una chava de olores fuertes; pero un poco de tiempo después comencé a tener ardor y picazón en la zona del clítoris y era muy molesta; use un medicamento en ovulos con clotrimazol de libre venta que en el primer dia dio una mejoría a mis síntomas, pero terminado el tratamiento el ardor volvió, con un calor o temperatura en la zona que es molesto, y en los labios menores ay una especie de borde o inflamación con un color rojizo… me da un poco de miedo por que e leído sobre enfermedades en esta zona y pues puede ser desde algo leve hasta grave, por favor pido info… me da un poco de miedo pensar en que pueda ser…
    se que debo ir al doctor pero pues una opinión si me haría mucho bien
    gracias y saludos!
    Pheer

    • Hola!
      Parece que se trate de una infección, no debes dejarlo pasar y consultar lo antes posible con tu médica o médico.
      Saludos

  4. Hola,
    Es un artículo muy interesante, creo que el documental al que te refiereses es de Documentos tv en la 2. Yo también lo he visto dado que es una enfermedad que padezco, me enteré por un cólico me dio y ese mismo día me operaron. Me decapsularon un ovario y en el otro al año siguiente me descubrieron un pequeño quiste que hasta el día de hoy no ha seguido creciendo. En mi caso yo no tenía reglas doloras ni ningún otro síntoma hasta que me dio un cólico. Hoy tengo 43 años y sigo sin notar ningún síntoma. Con 39 años , con una baja ovulación al 10% y con un informe de la unidad de esterilidad en el que me dicen que soy estéril y mientras esperaba en una lista a recibir tratamiento me quedé embarazada de formal natural y con 40 años di a luz a una niña sana y preciosa que es un regalo que la vida me ha hecho
    A veces pienso que el no tener ningún vicio como por ejemplo el tabaco, no beber nunca alcohol porque no me gusta y llevar una alimentación saludale y mi pareja igual que yo, pues algo ha tenido que influir, ,porque lo tenía todo en contra y en 8 meses me quedé embarazada.

  5. patricia

    Buenas tardes,
    tengo 29 años, me la diagnosticaron en junio. Tengo medico privado y me mando hormonas, me negue a tomarlas buscando alternativas pues tampoco me solucionaba el probñema y ademas añadia otros nuevos. La medicina alopatica (la tradicional) me decia que no tiene cura, que estaria toda mi vida a base de anticonceptivos, hormonas y
    finalmente cirugia. Me asuste, y me estresé aun mas. Pues bien, comence a investigar, estudio Naturopatia
    y descubri que si existen soluciones, ante todo paciencia y calma, he tenido que trabajar mucho mentalmente para aceptar que mas que mala suerte era un aviso de mi cuerpo, algo no iba bien. Me trato con acupuntura, el dolor ha desaparecido totalmente, las reglas son de 3 dias sin dolor, las relaciones sexuales normales, tomo aceite de onagra que me regula la regla muy bien, he cambiado mi alimentacion y hasta de trabajo porque mi endometrioma me sirvio hasta para darme cuenta de que estaba frustrada en el otro, y q eso me estresaba, lo que pudo hasta causarme tal problema. Hago ejercicio y me tomo mas tiempo para mi, mucho mas del q siempre senti q no m merecia. Esta desapareciendo y lo voy revisando. No tomo nada quimico y no tendre problemas ni de fertilidad ni nada. Os dejo el enlace de una compañera que me lo sufrio y tambien estudia naturismo. Yo recomiendo que vayais a un naturopata y a un acupuntor, para mi unos desconocidos y autenticos medicos presonalizados (sin desvalorizar el trabajo de la medicina tradicional).Animo chicas, hay solucion.
    http://www.sanacea.es/blog/endometriosis-y-embarazo/

    • Endometriosis

      Me parece genial lo que has hecho, muchos tratamientos ni siquiera están debidamente testados y darán la cara con los años. Tratar la enfermedad de manera natural de inicio me parece un acierto. un saludo!

    • Hola Patricia,
      A mi me pasa lo mismo, me han mandado tratamiento hormonal, pero por desgracia no tolero la pildora y para mi no va a poder ser tratamiento a largo plazo. Quisiera conocer alternativas naturales e intentar ese abordaje. ¿Me podrias contactar por privado y contarme mas en detalle acerca de estos tratamientos? Mi correo es [email protected].
      Gracias de antemano

  6. Kiara Matos

    Hola, un saludo a todos
    Resulta que desde muy temprana edad (antes de la menarquia), sufro de dolores pèlvicos muy fuertes, eran muy esporádicos, razón por la cual nunca les prestè atención, hasta que a la edad de 18 años estos eran incontrolables, al acudir al médico y realizarme una ecografía, mis ovarios y mi útero están lo más de sanos, por lo que solo me enviaron ampollas para la “inflamación” y anticonceptivos, los cuales cumplieron con su trabajo de quitarme el dolor, y además llenar de hormonas mi cuerpo.
    Sin embargo, ya yo había conocido acerca de la endometriosis, por lo cual, al hablar con una amiga que tambièn la padece, esta me recomendó infusiones de Ruda, lo cual me ha funcionado de maravillas, ha desaparecido mi dolor, es realmente genial, te ayuda con la mestruaciòn, y con todos los dolores que pueden aparecer durante esta, asì que a todas las que puedo les recomiendo este tè, que además es natural y hace mucho bien a nuestro cuerpo y a nuestro sistema reproductor.
    Saludos y abrazos a todas.

  7. Ines Beleza Barreiros

    (Perdón por mi español, es que soy portuguesa)
    Yo fui diagnosticada en 2010 y hizo una laproscopia en 2011. Al cabo de algunos meses la endometriosis volvió y yo empezé en trabajo profundo de auto-conocimiento. Las mujeres que tienen endometriosis tienen un padrón de ación y de gestión de emociones. Es una enfermedad que te lleva a curar o hacer la paz con tu lado feminino. En relación el dolor me ayudó muchísimo la acupunctura, pero me curó la terapia con obsidianas (https://www.facebook.com/pages/Osiris-El-Huevo-de-Obsidiana-Ana-Silvia-Serrano/134893216600906?fref=ts), terapia que debe ser acompanãda de una terapeuta certificada (los hay en España, Chile, Argentina, etc).
    Tener cuidado con la comida (evitar la carne, que tiene muchas hormonas, el pescado, que tiene mucho metales pesados, y el gluten, que hoy está mucho mofificado, sobretodo el trigo), hacer exercício (por lo del estrogénio) y tener cuidado con los produtos de belleza (que deben ser sin parabenos y SLS) y de limpieza.
    Si necesitais más información, pueden contactarme con preguntas.
    Abrazos

  8. Camila San Martín Campaña

    Hola , me pareció super interesante este artículo ya que siempre leo estas cosas por que me interesan muchísimo, y me gustaría saber también si pueden publicar un articulo sobre Ovarios poliquisticos , por que me lo diagnosticaron y quiero saber mas de ello. Por favor!
    Sus artículos son buenísimos , siempre los leo y me sirven muchísimo!
    Saludos. 🙂

  9. Hola, muchas gracias por este artículo, es tan díficil encontrar información sobre la endometriosis…

    M egustaría añadir que puesto que, como bien dices, los estrógenos estimulan los tejidos endometriales, sería conveniente cuidar la alimentación y todo aquello que nos aplicamos en el cuerpo: cremas, geles, cosméticos… Todo aquello que contenga estrógenos en alto grado, como la carne no ecológica (especialmente la roja) y productos de higiene y limpieza con parabenes deberían evitarse.

  10. Muchísimas gracias por escribir sobre este tema y en general por esta maravillosa página (también a las que comentáis :)). Es algo muy importante que tanto jóvenes como mayores deberíamos conocer y transmitir. Desconocía que estuviera estigmatizado y que para algunas chicas suponga vergüenza, es una pena que así sea. Espero que con el tiempo todo esto mejore y haya soluciones eficaces. Ánimo a todas <3

  11. Buen artículo, se agradece que se hablen de estos temas que para la comunidad científica (la mayoría hombres cis) lo que pase en nuestro cuerpo es un tabú sin importancia.
    Solo señalar una pequeña cosa, y es que tenemos que empezar a no hablar en binario, tenemos que empezar a tener en cuenta en nuestro discurso feminista de que hay más géneros aparte de hombre-mujer. Hay, por ejemplo, hombres con vagina, o personas neutras con vagina, no podemos asociarlo solo a mujer.
    Nada más, solo era este pequeño pero importante detalle.

    Saludos.

  12. Hola.. soy analia. tengo 24 años y desde q comence con la regla a los 12 años, mi mentruacion no ha sido nada normal.. me viene cada 4, 5 o 6 meses.. cada vez q me viene puedo llegar a estar todo un mes con la mentruacion y con vastante sangrado..
    consulte [email protected] [email protected] y todos me dicen q haga dieta., q es solo hasta que mi organismo se acostumbre… pero desde los 12 años tengo ese problema.. estaba buscando quedar embarazada pero aun no lo logre… me hicieron analisis hormonales pero todos estaban bien… alguuen sabe que podria tener?? desde ya muchas gracias.

  13. Muchísimas gracias por contarnos tu historia, Rocío. Por tu mensaje y por tu fortaleza.
    Besos

  14. Hola Lola, mi nombre es Rocío, tengo 23 años y soy de Argentina.
    Antes que nada quiero agradecerte por acercarnos esta nota y traer un poco de luz sobre esta condición que afecta algunas mujeres.
    Cierto es, que yo formo parte de ese grupo de mujeres.

    Me diagnosticaron endometriosis en el 2012, a mis 21 años. Tenía 3 quistes en ambos ovarios de hasta 10cm, y el doctor supuso que habían estado ahí hace años y años.
    Haciendo un camino retrospectivo, me di cuenta como sufría de dolores pre-menstruales, pero mi mamá me decía que ella y mi abuela también sufrían de fuertes dolores y que entonces “era normal”.
    A veces pienso cómo, entre madres, hijas, abuelas, tías, no tocamos ciertos temas por vergüenza, o porque “de eso no se habla”, o porque “es claro que la menstruación duele”.

    Fue así: fuertes dolores abdominales, que pensé que eran de apendicitis, me llevaron a una guardia en un sanatorio, donde una ecografía abdominal, y luego una transvaginal…determinaron la existencia de quistes.
    Mi susto fue tan grande, que ahora que escribo estas líneas se me corta el aire de sólo rememorarlo.

    Cuando me diagnosticaron, y luego de consultar a varios médicos, y dado el tamaño de los quistes, decidí la cirugía laparoscópica, creo que fue mi primera gran decisión como mujer: desde mi menarca, nunca sentí que tenía el poder de decidir, de elegir como mujer, de hacerme valer.
    No había prestado atención a mis relaciones sexuales, a con quien me acostaba, si él me respetaba aunque sea (tan sólo me preocupaba del preservativo, que igual, no es poco decir). Tampoco había prestado atención a la cantidad de influencias externas que me alejaban de mi centro, me comportaba de forma sumisa y misógina, y por sobre todo, no me quería ni me aceptaba como la hermosa mujer que sé (aunque a veces olvido) que soy, puesto que nunca encajaba con el standar de lo que “debería ser”: me rechazaba.

    Empecé a sentir, desde ese momento, que yo, y no “yo como mujer”, sino yo, mujer, tenía cosas que decir y que decidir y que cuidar.

    Una cicatriz en el vientre, de 2cm, dos de 1cm en cada costado (donde están mis ovarios) y una cuarta en el ombligo. Ya están por desaparecer, pero fueron un lindo “dibujo educativo” para entender, de una vez por todas, donde tenía mi vientre y mis ovarios (algo que, siempre imaginamos un poco mas arriba).
    Tengo que agradecer a todos a quienes corresponda, porque la cirugía salió excelente y al día siguiente estaba en casa, descansando.
    Luego, si, el tratamiento hormonal.

    Hace poco pensaba que mi ombligo sólo fue intervenido una vez, cuando nací, pues era hora de valerme por mi misma, y si ahora lo volvieron a intervenir, era la oportunidad, simbólica, de separarme de aquellos prejuicios, dolores, del patriarcado y todo lo que me oprima como mujer, de re-validar mi compromiso conmigo.
    También, considero que tuve dos menarcas, mi primera a los 13 años, y mi segunda a los 21 años.(producto de una menopausia inducida, como parte del tratamiento). Esto también me pareció una oportunidad: volver a sangrar un 8 de febrero de 2013 fue algo maravilloso.

    Es poco lo que se sabe de esta enfermedad, pero yo me mantengo optimista, y cuando voy por mi receta al ginecólogo, le pregunto si ya alguien hizo algún avance, si hay novedades. El me sonríe y me dice que aún no.
    Yo, en lo personal, hice mis avances, y si bien no hay “cura” para la endometriosis, ella a mi me curo de muchas, muchas cosas, a nivel emocional y espiritual. Y sigue haciéndolo.
    De todos modos, seguiré preguntandole al doctor, nunca se sabe.

    Saludos,
    Rocío.

    • Gracias Lola, por dedicarle un post a este enfermedad, yo también la padezco desde hace muchos años, tengo 28 años y me diagnosticaron con 24, llevo varias operaciones, pero siempre reaparece la maldita. Muchos ginecólogos me dicen que la cura es el embarazo, pero el efecto secundario me parece demasiado fuerte como para que “lo receten” de esa manera, por lo que me ha gustado aún más que lo desmitifiques.

      No suelo comentar en los blogs, por vergüenza o porque no tenga nada que decir, pero creo que es importante decir en voz alta que tenemos endometriosis y que esta enfermedad existe. Desde que la sufro y la conozco hablo de ella, y he encontrado mujeres que también la tienen, pero que no lo dicen, se avergüenzan, es como un temor a que la gente nos llame quejicas por que “total, no nos va a matar”. Pero no somos quejicas, tenemos una enfermedad y hay que contarla, por que si no la contamos nunca dejará de ser “una enfermedad de mujeres, es la regla, es lo que tienes y no puedes quejarte” y nunca empezarán a invertir dinero en investigaciones para tratamientos reales e incluso cura. No solo los tratamientos que tenemos actualmente, que son solo cosas que “funcionan” de rebote, y de manera paliativa, que no nos curan, solo nos calman, con suerte.

      Quiero contestarle también a Rocío porque me ha parecido curiosa y cercana su historia. Yo también sentí por primera vez que tenía decisión sobre mi misma cuando decidí operarme, y tuve cicatrices que me señalaban donde tenia las partes del cuerpo e incluso me parecían preciosas, hasta que de la cicatriz del ombligo comenzó a salirme un tumor endometriósico. A día de hoy no tengo ombligo y tengo una menopausia forzada, como dices, es una sensación de “borron y cuenta nueva”, y aunque aún me siento incompleta y extraña, también me siento más fuerte y más valiente. Aunque duela y haya días que no me pueda levantar, siento que puedo con todo y que el día que me cure seré una superhéroe.

      ¡Ánimo chicas, que somos fuertes!

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