Lena Dunham no es ese tipo de chica

 María, fan de Lena Dunham y de todo lo que ella hace, nos habla de la publicación del libro No soy ese tipo de chica.


Lena Dunham en una firma de libros en Londres.


Disclaimer: Este artículo ha sido escrito escuchando 1989 de Taylor Swift (muy apropiado por mi parte, porque ésta y la chica que nos ocupa son íntimas).

Vaya por delante que soy fan confesa de la Dunham, que adoro GirlsTiny Furniture y a ella en general. Os imaginaréis entonces que llevaba meses esperando No soy ese tipo de chica y, aunque me ha gustado, me he quedado con la sensación de que:

1) Rara vez es una buena idea escribir una autobiografía a los 27 (como dice Dave Eggers, en la maravilla que es A Heartbreaking Work of Staggering Genius, la vida de los veinteañeros resulta difícil de hacer interesante, aunque en su momento se lo parezca a aquellos que la están viviendo).

2) Not That Kind of Girl no es el libro de la Dunham que yo quiero leer (más sobre esto dentro de unos párrafos).

No soy ese tipo de chica es muy Lena y, como Girls, se caracteriza por la sobreexposición de ésta, que no tiene ningún problema en desnudarse, esta vez de forma menos literal, pero aparentemente más reveladora. Cómo perdió la virginidad, su necesidad de compartir cama para no sentirse sola, su atracción por chicos que la trataban de forma más que cuestionable, la violación a la que en ningún momento se refiere como tal, sus ataques de ansiedad y el trastorno disociativo que sufre:
I felt like I was outside my own body, watching myself work. I didn’t care if I succeeded or failed because I wasn’t totally sure I was alive”
“Sentía que estaba fuera de mi propio cuerpo, viéndome trabajar a mí misma. Me daba igual si tenía éxito o fracasaba porque no estaba completamente segura de estar viva”.
Sus problemas con la comida y con su cuerpo, el estrés que le provoca el que la endometriosis que padece pueda no permitirle ser madre y cómo, aun así, no está segura de estar preparada para serlo. La amistad femenina, la relación con su hermana, el paso por la universidad  y el inevitable choque con la vida real al terminar ésta. Las ganas que tiene de llegar a los ochenta para poder hablar sin tapujos de todos los hombres que le dedicaron comentarios condescendientes en su primer año en Hollywood (le dan ganas a una de gritar al leerlos).

Dunham habla de su experiencia yendo a terapia, de su OCD, de su obsesión con la muerte:

“If we follow the Buddhist logic that we are becoming part of the glory of the universe, one huge consciousness, well, that’s just too much togetherness for my taste. I couldn’t even do a group art project in second grade. How am I going to share an understanding with the rest of creation? If this proves to be the case, I’m too much of a loner for death, but I’m also scared of being lonely. Where does that leave me?”
“Si seguimos la lógica budista de que acabamos formando parte de la gloria del universo, de una enorme consciencia colectiva…, en fin, eso es demasiada unidad para mi gusto. Ni siquiera podía hacer trabajos en grupo en segundo curso. ¿Cómo voy a compartir un conocimiento con el resto de la creación? Si al final esto es así, soy una persona demasiado solitaria como para morir, pero también me da miedo estar sola. ¿En qué lugar me deja eso?”

 

I hear you, girl.

 

Ilustración de Joana Avillez
 

Su forma de escribir abierta y sin autocensura hace de No soy ese tipo de chica un libro recomendable, con el que probablemente toda mujer joven se puede sentir identificada. Está lleno de pequeñas perlas en forma de consejo de las que cualquier adolescente (y no tan adolescente) se podría beneficiar, y es fácil encontrar entre sus páginas a Hannah Horvath (su personaje en Girls), y ver que, aunque Dunham ya no es esa chica, sí hubo un día en que lo fue. Y ha conseguido, al menos en parte, perdonarse por ello.

Una de las perlas en cuestión:

“When someone shows you how little you mean to them and you keep coming back for more, before you know it you start to mean less to yourself. You are not made up of compartments! You are one whole person! What gets said to you gets said to all of you, ditto what gets done. Being treated like shit is not an amusing game or a transgressive intellectual experiment. It’s something you accept, condone, and learn to believe you deserve. This is so simple. But I tried so hard to make it complicated”.
“Cuando alguien te muestra lo poco que significas para esa persona, antes de que te des cuenta empezarás a significar poco para ti mismo. ¡No estás compartimentado! ¡Eres una persona entera! Lo que te dicen te lo dicen a todo tu ser, y lo mismo de lo que te hacen. Que te traten como una mierda no es ningún juego divertido ni ningún experimento intelectual transgresivo. Es algo que aceptas, que consientes, y que acabas creyendo que mereces. Es así de simple, pero yo intenté hacerlo complicado”.

Y a pesar de todas estas cualidades positivas, este no era el libro que esperaba leer. Dunham es honesta, pero la mayoría de las lecciones aprendidas que incluye vienen acompañadas de comentarios autocríticos en clave de humor que usa para esconderse, y no debería. Queda la sensación de que está todavía intentando impresionar a un tipo de público, y me gustaría que no pidiera perdón constantemente por el deliberado ejercicio de narcisismo que es Not That Kind of Girl. Quizás es que, simplemente, se siente más cómoda y libre contando sus verdades cuando lo hace a través de uno de los personajes que ha creado. En cualquier caso, estoy segura de que no tendremos que esperar a que cumpla los ochenta para leer ese libro brutalmente honesto que muchos esperábamos.

PD: Aprovecho para dejaros el tráiler de la próxima temporada de Girls (can’t wait!):

 

2 Comentarios

  1. Pia Torres

    Definitivamente Lena Dunham es una joyita y pese a no ser una típica estrella hermosa, creo que lo que vale realmente es su talento y la personalidad que tienen.

  2. Disculpa, en su libro, habla sobre el por qué o cuál fue la razón para hacerle lo que le hizo a su hermana?

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