Salud&Viajes: FAQs

Botiquín de viaje, vacunas, asistencia médica, largas horas en avión, jet lag… Nuestra doctora despeja dudas.


Ilustración: Inés


1. ¿Necesito un seguro médico cuando voy a viajar al extranjero?

Se aconseja a los viajeros:

  • Contratar un seguro médico especial en aquellos destinos donde los riesgos sanitarios son importantes y la asistencia médica es cara o no es fácilmente alcanzable. Este seguro sanita­rio debe incluir: cobertura para cambios de itinerario, evacuación de emergencia por razones sanitarias, hospitalización, asistencia médica en caso de enfermedad o accidente y repatriación del cadáver en caso de muerte.

2. Botiquín Básico

Aquí solamente reflejo lo que considero artículos de primera necesidad, ya que si seguimos las recomendaciones del Ministerio de Sanidad vamos a necesitar una maleta extra. En cualquier caso las necesidades van a variar según el lugar de destino.

1. Artículos para primeros auxilios

  • Tratamiento para las picaduras de insectos.
  • Antihistamínicos en comprimido.
  • Analgésico simple (por ejemplo paracetamol).
  • Apósitos esterilizados.
  • Tiritas para pequeñas heridas.

2. Artículos complementarios según el destino y las necesidades indivi­duales

  • Medicación para problemas de salud preexistentes.
  • Medicación contra la diarrea (incluir un agente antisecretor, un fár­maco antidiarreico y sales de rehidratación oral, con las correspon­dientes instrucciones por escrito respecto a su uso).

  • Antibióticos que cubran las infecciones de mayor frecuencia en viajeros (diarrea del viajero, infecciones de piel y tejidos blandos, tracto respiratorio y urinario).

  • Ungüento antibacteriano.
  • Cantidad suficiente de preservativos y contraceptivos orales.
  • Gafas de repuesto y/o lentillas de repuesto (y el líquido).

Si necesitas llevar algún tipo de medicación es conveniente llevar un informe de tu médico donde confirme la necesidad de llevar contigo esa medicación. Te evitará algún problema.

 

3. Si voy a hacer un viaje largo en avión, ¿es necesario realizar profilaxis para la TVP (trombosis venosa profunda)?

El riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda durante los viajes en avión aumenta cuando el viaje es superior a 4 horas y si presentas alguno de los siguientes factores de riesgo:

  • TVP o embolismo pulmonar previos.
  • Historia de TVP o embolismo pulmonar en un familiar cercano.
  • Uso de terapia de estrógenos -anticonceptivos orales (la “píldora”)- o terapia hormonal sustitutiva (THS).

  • Embarazo.
  • Cirugía o traumatismo reciente, especialmente del abdomen, región pélvica o piernas.

  • Cáncer.
  • Obesidad.
  • Ciertas anomalías genéticas de la coagulación de la sangre.

En ese caso sería recomendable que comunicases tu situación a tu médico y que recibieses algún tipo de profilaxis para prevenir la aparición de la trombosis.

4. Situaciones especiales

Mujeres embarazadas

Normalmente las mujeres embarazadas pueden viajar en avión con seguridad, pero la mayoría de las aerolíneas restringen la admisión de mujeres al final del embarazo. Las directrices comunes para los embarazos sin complicaciones son:

  • Después de la semana 28 de embarazo se debe llevar una carta del médico o la matrona confirmando la fecha esperada del parto e indicar que el embarazo es normal.

  • Para embarazos simples se permite volar hasta el final de la semana 36.
  • Para embarazos múltiples se permite volar hasta el final de la semana 32.

5. ¿Cómo puedo evitar el jet lag?

Medidas generales para reducir los efectos del jet lag:

  • Estar tan descansado como sea posible antes de la partida y aprovechar cualquier oportunidad para descansar durante los vuelos de media y larga distancia. Incluso las siestas cortas (de menos de 40 minutos) pueden ser de ayuda.

  • Tomar comidas ligeras y limitar el consumo de alcohol. El alcohol aumenta la producción de orina lo que provoca trastornos del sueño, que puede verse interrumpido por la necesidad de orinar. Aunque puede acelerar el inicio del sueño, reduce su calidad y lo hace menos reparador. Los efectos del alcohol (resaca) pueden exacerbar los efectos del jet lag y la fatiga del viaje. Por lo tanto si se toma alcohol debe consumirse con moderación tanto antes como durante el vuelo.

  • La cafeína debe limitarse a las cantidades normales y evitarse en las 4-6 horas anteriores al período de sueño previsto. Si se bebe café durante el día es preferible consumir pequeñas cantidades cada dos horas que una cantidad mayor de una vez.

  • En el destino hay que intentar crear un ambiente propicio para el descanso y dormir la cantidad de tiempo más parecida posible a lo que se duerme normalmente durante las 24 horas posteriores a la llegada. Se cree necesario un bloque mínimo de 4 horas de sueño durante la noche local (conocido como “sueño de soporte”) para que el reloj corporal interno pueda adaptarse a la nueva zona horaria. Si es posible hay que conseguir el tiempo total de sueño realizando pequeñas siestas cuando se siente sueño durante el día. Durante estas siestas pueden resultar de ayuda los antifaces y tapones para los oídos. El ejercicio diurno puede ayudar a facilitar el sueño nocturno, evitando el ejercicio extenuante las dos horas antes de irse a dormir.

  • El ciclo de luz y oscuridad es uno de los factores más importantes para fijar el reloj corporal interno. Una exposición oportuna a la luz diurna – preferentemente la luz del sol – en el destino, generalmente ayuda a adaptarse. Puede ser útil al volar hacia el oeste la exposición a la luz durante la tarde, evitando la luz de mañana (mediante el uso de antifaces o gafas oscuras). Es recomendable volar hacia el este, evitar la luz vespertina y exponerse a la luz de la mañana.

  • No siempre es aconsejable ajustarse a la zona horaria local en el caso de viajes cortos de 2-3 días porque el reloj corporal no tiene tiempo para sincronizarse a la nueva zona horaria. En caso de duda puede consultarse con un especialista en medicina del viajero.

  • Las personas reaccionan de manera diferente a los cambios de la zona horaria. Las personas que viajen frecuentemente deben aprender cómo responde su propio organismo y adoptar hábitos en consecuencia. El asesoramiento de un centro de atención al viajero puede ayudar a determinar una estrategia eficaz de respuesta.

6. ¿Exisite alguna contraindicación para viajar en avión?

Sí, y son las siguientes:

  • Recién nacidos menores de 48 horas.
  • Mujeres después de la semana 36 de embarazo (después de la semana 32 para embarazos múltiples).

  • Personas afectadas por:

a. Angina de pecho o dolor torácico en reposo.

b. Cualquier enfermedad contagiosa activa.

c. Síndrome de descompresión después de realizar submarinismo.

d. Presión intracraneal incrementada debido a hemorragia, traumatismo o infección.

e. Infecciones de los senos o de oído y nariz, especialmente si la trompa de Eustaquio está bloqueada.

f. Infarto de miocardio o ictus reciente (el plazo de tiempo depende de la gravedad de la enfermedad y de la duración del viaje).

g. Cirugía o lesión reciente cuando puede haber presencia de aire o gas atrapado, especialmente por trauma abdominal y cirugía gastrointestinal, lesiones cráneo-faciales y oculares, operaciones cerebrales y operaciones oculares con penetración del globo ocular.

h. Enfermedad respiratoria crónica severa, dificultades respiratorias en reposo, o neumotórax no resuelto.

i. Anemia falciforme.

j. Enfermedad psicótica, excepto cuando está completamente controlada.

La lista anterior no está completa, y la aptitud física para viajar deberá determinarse partiendo de cada caso individual.

 

7. ¿Cuándo y de qué me tengo que vacunar?

No hay un calendario único para la administración de inmunizadores a todos los viajeros. Cada calendario debe personalizarse y adaptarse a la historia de vacunación de cada individuo, los países que se van a visitar, el tipo de viaje y su duración, y la cantidad de tiempo del que se dispone antes de partir.

Se aconseja consultar a un médico entre 4 a 8 semanas previas al viaje con el fin de dar tiempo suficiente para que el programa óptimo de vacunación se complete. Sin embargo, aun cuando la salida sea inminente, todavía hay tiempo para proporcionar consejos y, posiblemente, algunas vacunas.

Las tablas resumen de las vacunas rutinarias se encuentran en el siguiente enlace: World Health Organization – Recommendations for routine immunization

Algunas vacunas sólo deberían recomendarse a los viajeros que van a ciertos destinos específicos. La decisión de recomendar la administración de estas vacunas dependerá de una evaluación individual del riesgo para el viajero.

 

8. Riesgo de enfermedad

En el siguiente enlace disponéis de un atlas de geografía médica que os informa sobre la presencia de determinadas enfermedades en diferentes regiones del mundo, una herramienta de consulta muy útil: World Health Organization – Map Gallery

Estos datos han sido extraídos del libro «Viajes Internacionales y Salud» avalado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Son unas recomendaciones generales, evidentemente el lugar de destino variará las necesidades de cada viajero. Las continuas actualizaciones las puedes consultar en: World Health Organization – 2012 Edition

Lola C.

 

2 Comentarios

  1. apuntado todo!! no me había planteado el que, al tomar anticonceptivos orales, viniese bien hablarlo con el médico para una posible profilaxis! gracias! 😀

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